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El caso ‘gases lacrimógenos’ por el que se encuentran detenido en EEUU, el exministro de Gobierno, Arturo Murillo, sigue levantando polvo. Juan Evo Morales, expresidente del país, durante el programa radial que se emite por Kawsachun Coca, se refirió al tema e indicó que en su momento desde la Argentina ya había adelantado que “el golpe de Estado era para robar al pueblo y para asaltar al Estado. Se cumplió”.

El jefe del Movimiento Al Socialismo (MAS) sostuvo que ahora es tiempo de que sus colaboradores, su jefe, la expresidenta Jeanine Áñez, CNN y Luis Almagro, secretario de la Organización de Estados Americanos (OEA), defiendan a Murillo.

Morales remarcó que por esta situación no solo deben ser juzgadas las autoridades nacionales, sino también Almagro y todo su equipo, para así garantizar la democracia en Bolivia y en Latinoamérica.

Sobre la investigación realizada en EEUU, Morales se preguntó cuál es el mensaje que ese país da a Bolivia y qué hay detrás de esa detención, a tiempo de recordar que cuando se detuvo, en Panamá, al exjefe antidrogas de la policía de Bolivia René Sanabria, para su liberación en EEUU tuvo que acusar de narcotraficantes a altas autoridades de Estado.

“Dejo esta duda. Es algún mensaje al Estado Plurinacional o es una detención con fines políticos”, observó Morales.

El caso gases lacrimógenos

De acuerdo con BBC Mundo, Murillo, su exjefe de gabinete, Sergio Méndez, y tres ciudadanos estadounidenses están detenidos en EEUU, acusados de corrupción y lavado de dinero, según el Departamento de Justicia de ese país.

Murillo, de 57 años, y Méndez, de 51, fueron arrestados los pasados 21 y 22 de mayo en los estados de Florida y Georgia.

Ambos se desempeñaron entre 2019 y 2020 como funcionarios durante el Gobierno de Áñez, quien está en prisión acusada de liderar un supuesto golpe de Estado con el apoyo de la Policía y el Ejército.

Además, fueron detenidos los estadounidenses Luis Berkman, de 58 años, Bryan Berkman, de 36, y Philip Lichtenfeld, de 48.

Estos últimos están acusados de pagar $us 602.000 en sobornos a funcionarios del Gobierno boliviano en beneficio de Murillo, de Méndez y de otros  funcionarios del Gobierno boliviano aún no identificados.

El Departamento de Justicia de EEUU dijo que los funcionarios bolivianos aceptaron sobornos de los empresarios estadounidenses, quienes ganaron contratos por aproximadamente $us 5,6 millones para suministrar gas lacrimógeno y otros equipos no letales a la administración de Áñez.

Los empresarios son propietarios de Bravo Tactical Solutions, una compañía con sede en Florida que actuó de intermediaria entre el Estado boliviano y la proveedora brasileña Cóndor, señala el informe del Departamento de Justicia de EEUU.

Para promover el esquema de sobornos, que ocurrió entre noviembre de 2019 y abril de 2020, los ciudadanos estadounidenses lavaron los pagos a funcionarios del Gobierno de Bolivia a través de cuentas bancarias en Florida y nuestro país.

De acuerdo con el Departamento de Justicia de EEUU, los tres estadounidenses organizaron el pago de $us 582.000 en efectivo para Murillo y Méndez.

Si son declarados culpables, estas cinco personas se enfrentan a una pena máxima de 20 años de prisión.


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