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El 12 de noviembre, cuando comenzó la marcha del MAS a La Paz, la élite gobernante anunció la “defensa de la democracia”. Además de Evo Morales, el jefe del partido que convocó a esta movilización, allí estuvo el presidente Luis Arce y la cúpula de la Asamblea Legislativa liderada por el vicepresidente David Choquehuanca, quien luego de ese día retornó al formato del bajo perfil.

En el punto de partida también estuvo el senador Andrónico Rodríguez y el diputado Freddy Mamani, el político de la jerarquía oficialista que mostró más entusiasmo con esta actividad política.

La caminata de 190 kilómetros unirá el poblado orureño de Caracollo con La Paz. Morales prometió llegar el lunes y “hacer reventar” la ciudad por la cantidad de personas que se movilizará. Desde el MAS prevén mostrar una convocatoria que llegue al millón.

Legisladores de oposición y del oficialismo, además de expertos en el análisis político, admitieron que Evo Morales es el núcleo de la movilización y que cuenta con el respaldo de los países con los que comparte sintonía política.

“Más allá de ser una demostración de fuerza del Gobierno, es el inicio de la campaña electoral de Evo Morales que ve que su candidatura se le escurre de las manos”, opinó el politólogo Carlos Cordero, quien notó que las autoridades gubernamentales cedieron protagonismo en favor del expresidente conforme avanzó esta marcha.

Franco Gamboa, sociólogo y especialista en gestión pública, consideró que la columna, junto con los apoyos explícitos de funcionarios extranjeros, “es una expresión de un conflicto entre poder y autoridad”, en un contexto en el que Morales desarrolla una estrategia para “mostrar que tiene el poder al interior del partido”.

Desde el MAS, reconocen el liderazgo del jefe del instrumento político. “En cada población están esperando las hermanas con refrigerio y, sobre todo, con gran orgullo de ver al hermano Evo Morales Ayma. ¿Cómo pueden decir que esto es para lavar su imagen? Más bien, se trata de un gran encuentro con las hermanas y hermanos de las provincias, un encuentro para consolidar la unidad y la democracia”, señaló el presidente de la Cámara de Diputados, Freddy Mamani, quien habilitó a su suplente para poder participar, sin cargos administrativos o laborales, de esta actividad.

Entre el jueves y viernes, el embajador de Argentina, Ariel Basteiro, y el de Nicaragua, Elías Chévez, dieron alcance al expresidente en la carretera. En momentos distintos, ambos se tomaron fotos con el líder político y exteriorizaron el apoyo a nombre de sus países. 

“Evo no está solo, Lucho (Arce) no está solo, Bolivia no está sola. Estamos los países de Latinoamérica para acompañar y para seguir bregando por la patria grande. Hace un año, cuando Evo estaba en Buenos Aires, nos veíamos seguido y organizábamos la posibilidad de recuperar la democracia en Bolivia. Esa democracia se recuperó en gran parte por todos ustedes”, arengó Basteiro, quien consideró que “es bueno salir a las calles y ganar en las calles”. 

Anunció que estará en el mitin oficialista que tiene previsto realizarse en la plaza San Francisco, el próximo 29 de noviembre.

La presencia del diplomático argentino fue saludada por el líder del MAS. “El embajador de Argentina en Bolivia, compañero Ariel Basteiro, nos da encuentro en la marcha por la patria para expresar su apoyo a las y los hermanos que recorremos pacíficamente el camino para fortalecer a nuestro gobierno”, dijo Morales en su cuenta en Twitter (@evoespueblo).

Del mismo modo y por el mismo canal el jefe del MAS valoró la visita del representante de Managua. Esto ocurrió el viernes, el día en el que la marcha soportó constantes lluvias en su recorrido.

La sintonía entre el gobierno del MAS y el régimen de Daniel Ortega se expresó en el reconocimiento del gobierno de Luis Arce a las elecciones celebradas en Nicaragua, cuyos resultados fueron cuestionados por organismos internacionales de derechos humanos y gobiernos como Perú que desde julio viró hacia el bloque de izquierda del que es parte Bolivia.

Para la excanciller Karen Longaric, el embajador de Argentina “ejerce un activismo político” en favor de un partido, “no guarda neutralidad y tampoco ejerce el respeto sagrado de un diplomático a asuntos internos de un país”.

El diputado Juanito Angulo (MAS) afirmó que la marcha persigue “reivindicaciones nacionales que surgieron de las mismas organizaciones sociales que conforman la Central Obrera Boliviana (COB), el Pacto de Unidad, entre otras” y rechazó las observaciones que surgieron, incluso, en el Congreso de Argentina, donde la coalición política que respalda al presidente Alberto Fernández perdió mayoría tras las elecciones legislativas del 15 de noviembre.

Rupturas

Pese a estas señales, Cordero afirmó que la cancillería Argentina no sancionará a su embajador en La Paz, considerando, incluso, el antecedente de la reciente destitución de Mario Cronenbold, el representante boliviano, declarado persona no grata por burlarse del acento y las costumbres en Paraguay, el país que fue receptor de su extinguida misión. “Basteiro está apoyando al poder y Arce no va a pedir sanciones por injerencia, aunque para el resto de la sociedad se trate de acciones incorrectas, faltos de ética”, apuntó. 

Respecto al caso Cronenbold, Cordero recordó que se trata de una persona que fue “recomendada” por Evo Morales, pero que Arce tuvo que destituir. Consideró que la señal es también el reflejo de una disputa interna de dos corrientes, la de Morales que buscará ser el candidato para las elecciones de 2025 y la de Luis Arce “que también tiene aspiraciones” junto “a sus ministros que le apoyan y que son parte del proyecto”.

“Se percibe un conflicto entre autoridad y poder. En este caso, la autoridad la tiene Luis Arce, pero el poder político es lo que está en disputa, incluso, al interior del propio MAS. Estamos viendo, junto con las expresiones de fuerza y manifestación política de los movimientos sociales, es un conflicto entre autoridad y poder”. señaló por su lado Franco Gamboa, quien apuntó que la actitud de Basteiro vulnera los usos diplomáticos entre los países.

Desde el escenario político, la alianza opositora, Comunidad Ciudadana (CC) anunció que realizará gestiones en Argentina

“CC hará las gestiones respectivas para la expulsión de Basteiro de nuestro país y además promoveremos una declaración de persona no grata, aunque el MAS insista en defender a extranjeros que humillan la dignidad del pueblo boliviano”, afirmo el diputado Óscar Balderas.

Consideró que la postura del diplomático argentino promueve “el divisionismo” en el país. “Precisamos unidad, pero Evo Morales intenta mostrar su poder sobre el Gobierno y el MAS , ocultando la derrota en las calles de la abrogación de la ley 1386”, afirmó. 

Posturas

Al inicio de la marcha, ni el presidente Arce ni Evo Morales pudieron soslayar el debate sobre el federalismo. “El pueblo ganó las elecciones en 2006, en el Estado Republicano; ganamos las elecciones con el Estado Plurinacional, ganamos elecciones con autonomías y ganaremos las elecciones con federalismo”, afirmó el presidente el Jefe de Estado.

Morales había aceptado llevar el tema a un referéndum, pero en el transcurso de la movilización, descartó el debate y el MAS enfiló acusaciones contra los líderes cívicos que protagonizaron la movilización de los nueve días contra la Ley 1386 que finalmente fue anulada por el Legislativo.

“Una marcha para reivindicar nuestra democracia, para defender nuestro proceso de cambio, pero sobre todo para defender a nuestro presidente Luis Arce Catacora frente a los intentos de desestabilización que hacen grupos oligárquicos de Santa Cruz”, señaló el jefe de bancada del MAS en Diputados, Gualberto Arispe.

Pero en tono coloquial, el senador Rodrigo Paz Pereira (CC) consideró que el presidente Luis Arce debería concentrarse en una gestión política que unifique al país y “no dejarse mamar” por Evo Morales. Recordó que la1386 fue anulada luego que el jefe del MAS la cuestionara, pero luego de ofrecerle respaldo para resistir.

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