Escucha esta nota aquí

A las 13:08 (hora boliviana), el avión FAM 3916 de la Fuerza Aérea Mexicana aterrizó en el antiguo hangar presidencial del Aeropuerto Internacional de Ciudad de México con Evo Morales a bordo.  

En la pista de aterrizaje lo esperaba el canciller mexicano Marcelo Ebrard.  Morales, vestido con un pantalón negro y una camiseta celeste, llegó  acompañado por Álvaro García Linera y por Gabriela Montaño. 

Antes de ingresar a la terminal aérea ofreció un discurso en el que denunció que fue víctima de un golpe cívico policial y agradeció al Gobierno mexicano por haberle "salvado la vida". 

Reveló que un día antes de renunciar, un miembro de su equipo de seguridad le mostró mensajes en los que se pedía que lo entreguen y ofrecían a cambio 50.000 dólares. 

"Mientras tenga vida, seguiremos en política. Mientras tenga vida, seguiremos en la lucha", sentenció Morales.

Quien hasta el domingo fue presidente de Bolivia obtuvo asilo político "por razones humanitarias" en el país azteca, luego de haber anunciado su renuncia, el domingo, en medio de una crisis política y social surgida luego de las elecciones nacionales, cuestionadas por una serie de irregularidades, y después de que la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas le quitaran su respaldo.

El viaje de Evo Morales y sus acompañantes comenzó en Chimoré, lugar desde el que anunció su renuncia a la presidencia y donde pasó su última noche en Bolivia. 


Complicaciones durante el vuelo

Al día siguiente, el avión militar boliviano llegó hasta esa localidad tras hacer una escala en Lima, donde tuvo que esperar por horas las autorizaciones correspondientes para poder seguir su camino a Bolivia.

Cuando hubo luz verde, "despegaron de Lima y cuando llegaron al espacio aéreo de Bolivia les dijeron (a la tripulación) que no, que ese permiso ya no era el válido (...), entonces hubo que retornar a Lima", relató Ebrard, citado por la agencia AFP.

En Bolivia "no se sabe quién decide qué", dijo Ebrard. Más tarde, autoridades bolivianas otorgaron nuevamente un permiso para la llegada del avión mexicano, según el canciller.

La ruta de vuelo tenía previsto volver a México por Lima, sin embargo el gobierno de Vizcarra decidió que por "valoraciones políticas" se suspendía el permiso.

AFP recoge el testimonio del canciller Ebrard que dice que fue un momento tenso "porque en el aeropuerto donde estaba Evo Morales (ya a bordo del avión mexicano) había una situación difícil (...), los simpatizantes de él estaban entorno al aeropuerto y en el interior del aeropuerto había elementos de las Fuerzas Armadas de Bolivia, entonces fue un periodo de los de mayor tensión para nosotros".

La segunda opción fue recurrir a Paraguay, país que gracias a las gestiones del presidente electo de Argentina, Alberto Fernández, le dio el permiso para aterrizar. 

Al salir de Bolivia, el viaje continuó complicándose. Al llegar a Asunción, México consiguió permiso para que Perú al menos lo dejara volar en su espacio aéreo, y en el de Ecuador, en caso de que fuera necesario recargar combustible en su territorio. 

Sin embargo, antes de partir, Bolivia se negó a que la aeronave pasara por su espacio aéreo nuevamente. Razón por la cual, el avión que llevaba a Evo tuvo que bordear el territorio nacional y sobrevolar la línea fronteriza entre Bolivia y Brasil.

También hubo la necesidad de rodear Ecuador porque ya estando en vuelo les dijeron que no les permitían sobrevolar el espacio aéreo y que lo iban a revisar, entonces hubo que rodear y entrar a aguas internacionales", concluyó Ebrard citado por AFP.