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Será un 26 de octubre distinto. Quizás diferente al que vivió en 2018, cuando celebró su santo cumpliendo su habitual agenda de trabajo. Mañana, el presidente del Estado, Evo Morales, festejará sus 60 años en medio de la paralización de una gran parte del país que, desde el martes, y ante los resultados de las elecciones generales, le exige que se presente a una segunda vuelta contra Carlos Mesa, el candidato presidencial de Comunidad Ciudadana.

El analista político, José Luis Santisteban, realiza un análisis del mandatario y de su paso por la política, desde sus inicios en las lides sindicales:

  1. Evo Morales es producto de una realidad social, porque proviene de los sectores excluidos que producía el Estado dependiente de recetas económicas sin importar la realidad social que vivía el país.
  2. Evo Morales es producto de las políticas prebendales de la democracia pactada, que solo cuidaba sus privilegios y dejaba que los sindicatos generen liderazgos sociales debido a la desatención de los problemas estructurales del país, como la forma de vida mediante los cultivos de la hoja de coca, que crea su propio territorio y organización, mucho más fuerte en la actualidad que los sindicatos agrarios y mineros.
  3. Evo Morales tiene formación sindical y no ha cambiado un ápice cuando dice “le meto nomás, para que están los abogados, que arreglen ellos para qué han estudiado”. El Estado, para Evo, es una simple formalidad, el poder lo concibe como algo absoluto y no como una vida de servicio en comunidad. El Estado ha sido tomado por Evo Morales como si fuera su sindicato, por ello no existe institucionalidad en el Estado. El Estado es Evo Morales. Frente a sus seguidores solo existe él.
  4. En su momento (2005), interpretó el sentimiento ciudadano extraviado por los líderes de los partidos políticos tradicionales, asumió el poder y retornó al nacionalismo revolucionario mediante la nacionalización de los recursos naturales y la inclusión de sectores sociales que la clase política había excluido y Evo los incluyó a una clase media, mediante las oportunidades y recursos económicos lícitos e ilícitos (contrabando, cocaleros, narcotráfico y corrupción) muchos de ellos ahora son enormes potenciales detentadores de riqueza económica.
  5. Evo Morales va a gobernar al margen de la Constitución Política del Estado y la ley, porque lo que hoy está defendiendo, al igual que sus bases, es un modelo de Estado construido a semejanza del sindicalismo, donde el máximo ejecutivo, que es él,  detenta todo el poder. El problema es que ahora ya no goza de legitimidad, su apoyo de la clase media es casi nulo. Entonces, lo que Evo Morales está haciendo, es que Bolivia sea un país inviable e imposible, porque ha tomado el Estado para sí y la institucionalidad es el mismo. Solo tiene dos caminos; el primero, convocar a elecciones en segunda vuelta, que eso no está en las normas del sindicato, y lo segundo, gobernar con el uso de la fuerza militar y policial y todos los órganos del Estado que ya son el mismo. Eso último es lo más probable que suceda.
  6. Tengo la impresión, cuando critica los paros y la protesta pacífica y desafía a bloquear, que a Evo Morales no le interesa el país, solo le interesa detentar el poder en forma absoluta. Evo Morales no concibe la vida del Estado como una sociedad con principios y valores democráticos.