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Si bien el Gobierno de turno interpreta como una 'injerencia' el hecho de que organismos internacionales intervengan en la crisis política generada por las aprehensiones contra ex autoridades por el caso del supuesto 'golpe de Estado', Jaime Aparicio, ex embajador de Bolivia ante la Organización de Estados Americanos (OEA), señaló que en la región existe un deber de injerencia cuando se presentan violaciones a los Derechos Humanos (DDHH) o cuando hay un quebrantamiento del Estado de Derecho.

"La Carta Democrática Interamericana y la Convención Interamericana de DDHH son documentos que Bolivia firmó y donde las violaciones de este tipo tienen un carácter de intervención supranacional, es decir, al ser la democracia un derecho de los ciudadanos de las Américas, hay un deber de los organismos internacionales y Luis Almagro -secretario general de la OEA- no estaría cumpliendo con su mandato si no interviene en este tipo de violaciones", expresó Aparicio.

El ex embajador de Bolivia ante la OEA se refirió al asunto en una entrevista con el programa 'Influyentes', de EL DEBER Radio, y acotó que en diferentes ocasiones han intervenido organismos internacionales a problemáticas similares en la región o escenarios de crisis política como la del gobierno de Alberto Fujimori en Perú o la de Manuel Zelaya en Honduras.

Aparicio también lamentó que se hable de mala fe y recordó que este tipo de casos se puede llevar ante la Corte Penal Internacional, en La Haya (Países Bajos), en tres escenarios diferentes: cuando un Estado decide interponer un caso, cuando el Consejo de Naciones Unidas hace lo propio con un asunto específico o cuando un fiscal de la Corte decida por iniciativa propia llevar un caso para procesarlo y es cuando los organismos internacionales tienen derecho o potestad de presentar información.

"La OEA no ha dicho que va a presentar una acusación contra Evo Morales o contra Bolivia, sino que presentará información por las presuntas violaciones a los DDHH que responden a crímenes de lesa humanidad y que están enumerados en el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional", remarcó Aparicio.

Además, el ex embajador recordó que la investigación que se lleva adelante por los hechos de violencia de Senkata en 2019, fue un pedido de Bolivia, donde la ex canciller Karen Longaric acudió a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Sobre la situación de Jeanine Áñez

Respecto al anuncio de Derechos Humanos, desde donde reflejaron que la ex mandataria Jeanine Áñez habría dejado de alimentarse dentro del penal de Obrajes en La Paz, Aparicio sostuvo que, por su gravedad, el hecho debe ser tomado en cuenta por los organismos internacionales y ante las evidencias del injusto tratamiento que recibe la ex autoridad que fue detenida sin una citación previa.

"Estas situaciones (de aprehensión) son más propias del crimen organizado que de un Estado democrático y afuera se está uniendo gente que era muy apática o indiferente a lo que pasaba en Bolivia porque la evidencia es muy grande de que se está cometiendo un delito contra la expresidenta y es un momento muy malo para la imagen de Bolivia en el exterior. Es inexplicable por qué el nuevo gobierno ha tomado esta actitud", apuntó.

En este sentido, Aparicio considera que es importante el apoyo internacional para que se tome conciencia del quebrantamiento al Estado de Derecho, ya que la democracia está constituida por otros elementos insustituibles que van más allá de una elección de autoridades, al igual que es importante la resistencia pacífica de la población ante este tipo de "abusos".

Te presentamos la entrevista completa a continuación:


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