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La tercera ola de Covid-19 golpea con fuerza a algunas regiones del país, pero hay algo que no derriba: los vínculos afectivos entre las personas y el apoyo que reciben los pacientes enfermos de sus familiares. Si bien hay una estricta determinación de mantener aislados a los pacientes internados en los centros hospitalarios, debido a la amenaza de propagación del contagio, hay personas que se dan modos para mantener cercanía con sus familiares enfermos.

En Cochabamba, un ejemplo de ello fue la figura captada por el lente del diario  Opinión, que reflejó cómo una familia se instaló y durmió en un vehículo parqueado fuera del Hospital del Norte y mandó señales de cariño a la distancia a un familiar que se encontraba internado en el nosocomio.

Con distanciamiento, el cariño se hace llegar. Las personas no quieren dejar solas a sus familias y es sabido que  los vínculos afectivos contribuyen a una mejor salud emocional de los enfermos.

33 niños infectados

El impacto del coronavirus en Cochabamba preocupa. El Servicio Departamental de Salud (Sedes) informó el miércoles que 33 niños dieron positivo a Covid-19 y se suman a los más de 50 que se reportaron en las últimas dos semanas, de acuerdo a Rubén Castillo, titular del área de Epidemiología.

Del total de menores infectados, seis son niños de cinco años y los restantes tienen hasta 13 años; la mayoría vive en la capital cochabambina, según el reporte.

"Lo que nos preocupa es que son potenciales contagiadores, pues si bien la sintomatología y la clínica en estos pacientes es muy leve, ellos se convierten en transmisores de la enfermedad a los  adultos mayores, ya sean sus abuelitos o sus padres", indicaron desde el Sedes.

El Sedes de Cochabamba reportó el 19 de mayo más de 773 nuevos casos de coronavirus en ese departamento.

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