Una auditoría interna destapó un problema de fondo en el registro de productores de coca en Yungas. El director general de la Coca, Roger Tintaya, informó que se identificaron al menos 1.500 carnets presuntamente irregulares, otorgados a personas que no se dedican al cultivo tradicional.
La revisión forma parte de un proceso de reestructuración institucional que busca depurar el padrón de productores, en medio de denuncias sobre irregularidades durante las gestiones 2024 y 2025.
Carnets para “falsos productores”
Según explicó Tintaya, existe una resolución que autorizó la emisión de 1.500 acreditaciones: 1.000 para los Yungas y 500 para el norte de La Paz.
“Al parecer fueron entregados a falsos productores de coca”, afirmó la autoridad, al advertir que se trata de un proceso que ahora será revisado caso por caso.
Las declaraciones fueron realizadas durante una asamblea de cocaleros en el municipio de Chicaloma, en los Yungas paceños.
Desorden administrativo dificulta control
El director de la Coca señaló que la institución fue encontrada sin documentación ordenada y con serias deficiencias administrativas, lo que complica la verificación de los registros.
No obstante, indicó que la revisión deberá realizarse en coordinación con los dirigentes de la Asociación Departamental de Productores de Coca (Adepcoca), quienes respaldan la legalidad de los carnets otorgados en zonas tradicionales.
Este proceso de contraste será clave para identificar qué registros corresponden a productores legítimos y cuáles deben ser anulados.
Comunidades buscan reconocimiento
En paralelo, Tintaya anunció que gestionará la incorporación de 11 comunidades de Chicaloma al registro oficial de áreas de cultivo tradicional, ya que actualmente no figuran en la lista reconocida.
Además, confirmó la eliminación del denominado “carnet confederado” como requisito para la inscripción, con el objetivo de facilitar los trámites y ajustarlos a lo establecido en la Ley 906.
Depuración y control del sector cocalero
El proceso de depuración de productores de coca en Yungas apunta a restablecer el control sobre la producción legal y evitar distorsiones en el mercado.
La revisión de los registros podría tener impacto directo en la estructura del sector cocalero, en un contexto donde la regulación y el control de la hoja siguen siendo temas sensibles en Bolivia.