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El Gobierno nacional ejecutó la mañana de este lunes el ascenso directo en las Fuerzas Armadas (FFAA), en cumplimiento a su Decreto Supremo (DS) y sin esperar el trámite que debía cumplirse al interior de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP).

La presidenta Jeanine Áñez participó de forma virtual del acto, mediante una pantalla gigante y un televisor que amplificó sus palabras. Ella permanece aislada en la residencia oficial de San Jorge en La Paz porque padece de Covid-19.

Fernando López, titular de Defensa e interino de Salud, fue el encargado, a nombre de la mandataria, de imponer los grados y entregar los bastones de mando, sables y espadas, mientras que la jefa de Estado, vestida de blanco, con la medalla y bandas presidenciales, seguía atentamente el acto.

Absolutamente todos los uniformados de las FFAA estaban con barbijos y manteniendo la distancia social para evitar contagios. Incluso los integrantes de la banda de música del Ejército estaban debidamente separados.

El ascenso al interior de la institución castrense genera polémica y aún será debatido, debido a que la presidenta del Senado, Eva Copa, anticipó una acción de nulidad ante el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP), porque, a su juicio, solo la Asamblea puede autorizar que los militares suban de rango.

Por su parte, el Gobierno señaló que se optó por instruir la disposición para garantizar la institucionalidad del Estado, asegurando que se obra de forma legal y calificando a la mayoría del MAS en el Legislativo como “enemigos de la patria” por intentar “castigar” a las FFAA dilatando el trámite.