Escucha esta nota aquí

El Gobierno de la presidenta Jeanine Áñez aprobó este miércoles un decreto supremo que autoriza el ascenso directo de los uniformados de las Fuerzas Armadas (FFAA), sin la intervención de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), que hace meses dilata ese trámite

“La Asamblea está contra el pueblo, definitivamente, no duden, pero el Gobierno está con el pueblo, por eso, aunque no le guste a la Asamblea, el Gobierno ascenderá a los generales para que sigan velando por la población”, anunció el ministro de Defensa, Fernando López.

Desde el edificio contiguo a Palacio Quemado, el titular comunicó la decisión, ratificando sus denuncias contra la mayoría del MAS en la Cámara Alta, que, a su juicio, pretende "castigar" a los uniformados castrenses por la labor que cumplieron durante los conflictos tras la renuncia de Evo Morales.

Manifestó que frenar los ascensos “significa dejar indefensa a nuestra patria, atentar contra la seguridad externa e interna, pero también castigar a nuestras Fuerzas Armadas que hacen todo su esfuerzo para combatir esta pandemia”.

La disposición aprobada por Áñez instruye “la imposición de grados y entrega de bastones de mando, sables y espadas, al personal de las Fuerzas Armadas, a fin de garantizar la seguridad nacional e institucional”.

Actualmente existe un proceso judicial contra la presidenta del Senado, Eva Copa, y el titular de Diputados, Sergio Choque, por “frenar” el ascenso de los generales de las FFAA. Son acusados de uso indebido de influencias e incumplimiento de deberes.

La tensión producto del hecho llegó a tal extremo que los jefes de la institución castrense fueron a dependencias del Legislativo y dieron un plazo para que se autoricen los ascensos, aspecto que fue considerado como una “amenaza” por el MAS.