Cuando Bolivia cumple 50 días de conflicto y 45 de bloqueos, el Gobierno nacional y la Central Obrera de Bolivia (COB) firman acuerdo de pacificación.
"Creemos que tiene que existir una reconciliación, hay un país que está esperando que haya humo blanco. Somos responsables con el país, hay que empezar a limar nuestras diferencias", afirmó Mario Argollo, líder de los trabajadores.
Por su parte, el presidente Rodrigo Paz reflexionó sobre estos 50 días que transcurrieron de conflicto y dijo que han permitido ver que ya no puede haber más separación de oriente con occidente, porque ambos se necesitan, el primero para poder vender, exportar y salir al pacífico. Y el segundo porque no puede comer sin lo que produce el oriente.
"No sobreviven los más fuertes, sobreviven los que se saben adaptar", le dijo el presidente Paz a los dirigentes de la COB, a tiempo de prometer que siempre va a abrir las puertas al diálogo, no sin ants decir que les agradecía por este momento histórico.
Argollo reiteró una y otra vez que la intención de la COB no es participar del Gobierno ni cogobernar, tal como manifestara el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo. El ministro dijo que para cumplir esa exigencia cobista sería mejor que formen un partido y que ganen una elección que les permita desplegar su propio plan de gobierno.
“Eso no quiere decir que queramos ser parte del Gobierno no, solamente queremos participar en las decisiones estructurales en este país, siempre en la protección de nuestros recursos naturales, nuestras empresas estratégicas estatales, porque en base a eso seguramente este país tiene que seguir adelante”, dijo Argollo sobre ese punto.
Según el dirigente serán 90 días en los que trabajarán las comisiones que se conformaron y que atenderán las exigencias que presentaron en su pliego. La decisión de bloquear las rutas y declarar una huelga general se hizo en el cabildo del 1 de mayo, ahora solo hubo dos reuniones, la del miércoles cuando se acordó la liberación de los detenidos y ahora, la firma del acuerdo.