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“No es un momento de hablar de marchas ni de beligerancia”, afirmó este lunes el ministro de Gobierno, Arturo Murillo, sobre las protestas que protagonizarán este martes la Central Obrera Boliviana (COB) y el Pacto de Unidad contra el cambio de fecha de las elecciones generales.

La autoridad enumeró los casos positivos de Covid-19 que involucran a líderes del “instrumento político”, recalcando que las movilizaciones se constituyen en focos de contagio con Covid-19, por lo que anticipó que se ejecutarán las medidas contempladas en la norma para precautelar el bienestar de la población.

Se prevé que este martes las organizaciones sociales afines al MAS salgan a las calles en una marcha desde El Alto para participar de un cabildo en La Paz, exigiendo que los comicios generales sean el 6 de septiembre y no el 18 de octubre, como comunicó la pasada semana el Tribunal Supremo Electoral (TSE).

“No estamos viviendo un momento normal y les queremos pedir de la forma más amigable posible que no sigan mandando a la muerte a su gente. Llamar a una movilización es llamarlos a su muerte, porque quedan cientos de infectados y hay muertos, tendrán que cargarlos en su conciencia los dirigentes del MAS”, recalcó el ministro.

Murillo recordó que en los sectores en los que existió movilizaciones, como el Trópico de Cochabamba y Beni, hubo una explosión de personas que se contagiaron de coronavirus, aspecto que ahora preocupa en la sede de Gobierno, donde los últimos días se dispararon los casos.

“Los dirigentes que llaman a marchar son irresponsables, los están llamando a la muerte (…) Cada marcha significa contagios, significa muertos y La Paz está en su momento más alto”, concluyó el titular.