Aunque las inundaciones en Beni causan grandes pérdidas, el mayor desafío para la ganadería no es el agua en sí, sino la falta de alimento para las reses. Hace un mes, un golpe de agua afectó a la región amazónica, desde entonces los productores comenzaron a evacuar cerca de 360.000 cabezas de ganado amenazadas por las aguas.
En este departamento, el 90% de la actividad ganadera se desarrolla en campo abierto, donde el pasto es la principal fuente de alimento para el ganado. Sin embargo, cuando el nivel del agua sube, los pastizales sembrados por los ganaderos se ahogan y pudren, dejando a los animales sin los nutrientes esenciales para su supervivencia.
Hay comunidades que se encuentran inundadas desde hace semanas /Foto: Juan Carlos Torrejón
Producción de leche
La grave crisis provocada por las inundaciones golpeó a los productores lecheros. En una visita a la propiedad de Óscar Ortiz Suárez, productor lechero, EL DEBER constató la magnitud del desastre. Con más de un mes bajo el agua, su lechería enfrenta graves pérdidas y una situación crítica sin apoyo del Gobierno.
“Llevamos ya casi un mes con el agua estancada, no corre, y tenemos bastantes problemas. El golpe de agua ha sido fuerte, y lo triste es que no solo soy yo, hay otros productores lecheros en la misma situación. Tenemos que bregar día a día para sacar la leche y el queso”, explicó Ortiz mientras mostraba las zonas inundadas de su propiedad.
El productor señaló que cuenta con un hato de entre 218 y 300 animales de ganado fino, dedicado a la producción lechera. Sin embargo, con las condiciones actuales, la situación se vuelve insostenible: “Los animales han tenido que ser trasladados a zonas más altas, pero sigue siendo complicado ordeñar y transportar la producción”.
Ortiz también expresó su frustración ante la falta de respuesta de las autoridades: “Nosotros hace años que no recibimos nada del gobierno. Trabajamos con nuestros propios recursos, movemos a nuestra gente, pero es una situación muy dura. La ABC vino y nos dejó igual, esto es un saludo a la bandera. Nos dejaron todo el barrio inundado”.
Más allá del agua estancada, el temor de los productores es lo que vendrá después: “Cuando el agua baje, los animales no tendrán qué comer, y ahí es donde la crisis se agrava aún más”.
Desborde y traslado
En este municipio amazónico, las intensas lluvias y el desborde del río Apere han generado una emergencia para los productores ganaderos en la comunidad de Santa Rosa de la Apere. Miguel Arias, productor ganadero de la zona, relató la difícil situación que enfrentan debido a la repentina crecida del agua.
“Ha sido de un rato para otro. El río lo tengo en ese monte que se ve, y de la noche a la mañana botó y llenó”, explicó. La inundación ha afectado gravemente a su ganado, obligándolo a evacuar cerca de 300 cabezas de las 500 con las que contaba en su propiedad.
La comunidad de Santa Rosa de la Apere se encuentra inundada desde hace una semana. A pesar de que el agua parecía estabilizarse, en los últimos días ha comenzado a subir nuevamente debido a las continuas lluvias.
“Ayer conversamos con un comunario y ya empezó otra vez a subir el agua”, mencionó.
Los ganaderos han debido trasladar su ganado a terrenos más altos, pero el problema principal radica en la alimentación. “El pasto cultivado que usamos para engorde está inundado. Son unas 900 hectáreas afectadas y tendremos que esperar al menos dos meses para que se recupere”, explicó.
El abastecimiento de forraje también es una dificultad, ya que los camiones de Santa Cruz no están llegando debido a la escasez de combustible. “Ahora lo que queda es esperar que el agua baje y ver cuánto pasto se ha podrido. Lo que se ha perdido habrá que resembrarlo”, agregó.
Para evitar mayores pérdidas, algunos productores han optado por vender su ganado antes de que muera ahogado o pierda peso. “Sacamos unas 700 cabezas para carnear de manera rápida. En La Paz, el precio estaba en 28 bolivianos el kilo, pero ahora ha subido a 33”, indicó Arias.
La situación en el Beni sigue siendo crítica, y los productores esperan apoyo para sobrellevar esta crisis provocada por las inundaciones. La falta de forraje y la escasez de transporte agravan aún más la emergencia en esta importante zona ganadera del país.
Mirada gubernamental
En Santa Cruz, el desborde de ríos afecta a los cultivos en varias regiones
El ministro de Desarrollo Rural y Tierras, Yamil Flores, informó que hasta la fecha las lluvias han afectado el 3,5%, unas 106.000 hectáreas, de más de 3 millones de hectáreas de cultivos, por lo que el Gobierno encamina un plan destinado a asegurar al menos el 80% de los cultivos sembrados para garantizar la seguridad alimentaria, según reportaron medios estatales.
“El alimento para nuestro pueblo está garantizado, estamos seguros que vamos a cosechar más del 80% de toda la cantidad de hectáreas que hemos sembrado”, aseguró el ministro en conferencia de prensa.
Aseguró que para este propósito se cuenta con el compromiso de los productores, gobiernos municipales y gobernaciones.
Los datos brindados indicaron que son 182.308 los productores golpeados por las lluvias en 121 municipios, mientras se tiene reportadas 536.000 cabezas de ganado afectado, de las que se prevé recuperar el 90%.
“Hay afectados en 8 de 9 departamentos, 121 de los 340 municipios están afectados por las lluvias, es decir el 35%. Son 182.308 productores en todo el país de 3.373 comunidades hasta el 31 de marzo”, explicó la autoridad.
También dijo que está el compromiso de incrementar los volúmenes de diésel y gasolina para el departamento del Beni a fin de intensificar las labores de cosecha y evacuación del ganado de zonas inundadas.
Flores añadió que el Gobierno nacional apunta a la próxima campaña de invierno para recuperar las pérdidas efecto de las condiciones climatológicas, por lo que solicitará Bs 88 millones del crédito de $us 75 millones de la Corporación Andina de Fomento (CAF), aprobado recientemente en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP).
Sin embargo, los recursos no serán suficientes ante la magnitud del impacto negativo de las lluvias en las diferentes regiones del país, por lo que Flores se sumó a las voces que exigen al Legislativo aprobar el crédito de $us 250 millones del BID para la atención de desastres, y de $us 100 millones de la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (Jica).
CIFRAS
10 bolivianos. Es el precio del diésel en el mercado negro en el departamento del Beni.
33 bolivianos. Es el precio por el kilo gancho que pagan a los productores por el ganado que se vende en La Paz.