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Los carros fúnebres en las puertas del cementerio de La Paz hacen filas para dejar a que familiares den su último adiós a los cuerpos de sus fallecidos. Solo diez personas pueden ingresar a la misa de cuerpo presente. En otro acceso ingresan los que murieron con síntomas de Covid-19 o los que fueron confirmados con esta enfermedad. Se pueden incinerar hasta ocho cuerpos en un día y el costo asciende a 700 bolivianos.

El director general ejecutivo de la Entidad Descentralizada de Cementerios de La Paz, Ariel Conitzer dijo que se realizan entre seis a ocho cremaciones por día y que desde la última de junio  fueron de fallecidos por coronavirus.

"Hemos incrementado las cremaciones en los últimos días, desde hace una semana estamos recibiendo más de ocho. Según el protocolo se realiza sin ningún familiar presente, para precautelar la salud de los funcionarios del cementerio", señaló Conitzer.

Existen dos formas de introducir a los fallecidos con Covid-19 al cementerio: el primero, si una persona fallece dentro de un centro médico, su cuerpo será llevado a un camposanto cumpliendo los procedimientos de bioseguridad; y en la segunda, si se trata de una persona que murió en su domicilio, intervendrá la Policía Boliviana, que luego de los trámites pertinentes, se lo trasladará a un cementerio. 

Además, Conitzer explicó que una cremación costaba 2.224 bolivianos y ahora, por la pandemia de coronavirus, se redujo a Bs 700. El cementerio general de La Paz cuenta con dos hornos crematorios. “Tenemos nuestras mediciones ambientales en regla, presentamos los reportes técnicos acústicos y atmosféricos. Todo está bien. No hay contaminación", subrayó el funcionario. 


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