Escucha esta nota aquí

Al mediodía de hoy, un centenar de policías y militares realizaban un rastrillaje en la zona de Río Seco, en El Alto, para despejar pacíficamente las vías donde estaban agrupadas cientos de personas y comerciantes.

Entre tanto, en Cochabamba, piedras y llantas quemadas en la avenida Petrolera, zona sur de la ciudad, continuaban haciendo difícil el tránsito en esa zona, donde un centenar de personas hacía un mitin, un día después de la jornada violenta del lunes.

“Estamos haciendo operaciones rigurosas de control. Instamos a que tomen conciencia acerca de esta situación. Estamos arriesgando nuestras vidas para precautelar que no existan mayores decesos. Cuiden su salud y a toda su gente”, señalaron miembros de la Policía Boliviana, en la extranca de Río Seco.

Semanas atrás, en el sector hubo algunos disturbios de personas afines al movimiento Al Socialismo (MAS), que exigían elecciones generales y rechazaban la ampliación de la cuarentena por la pandemia.

Kara Kara

El DEBER pudo observar que, desde el kilómetro cuatro y medio, en la avenida Petrolera de Cochabamba, había puntos de bloqueo, pero también circulación vehicular. Por la cantidad de piedras y llantas quemadas el tránsito se hacía difícil.

También se pudo apreciar que la gran mayoría de la gente que transitaba por la zona, caminaba sin medidas de bioseguridad. A la altura del kilómetro cinco y medio se realizaba un mitín de entre 80 y 100 personas, que analizaban medidas a tomar luego de un enfrentamiento con la policía que se dio este lunes. 

Mientras tanto en el lugar no hay presencia policial ni militar. Se aguarda un informe oficial de la Policía en las próximas horas.

El lunes por la noche, militares y policías hicieron uso de gases lacrimógenos para despejar la carretera y dispersar a las personas que protestaban en el lugar y lanzaban piedras y petardos contra los efectivos.

El viceministro de Seguridad Ciudadana, Wilson Santamaría, dijo que esos enfrentamientos son “una clara acción política que busca generar desestabilización en el país" y que atenta contra la salud de la población, acechada por el coronavirus.

El ministro de Gobierno, Arturo Murillo, culpó al MAS, de esta movilización.

Comentarios