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Guayaramerín se encuentra en alerta por el incremento de contagios de Covid-19. Con el hospital municipal general colapsado, la Alcaldía ha instalado un centro Covid con 30 camas para atender a los pacientes en estado grave, mientras que brigadas médicas continúan recorriendo las casas para detectar casos positivos y también dar tratamiento a los enfermos que no pueden ser derivados al hospital por la falta de camas.

La alcaldesa de Guayaramerín, Helen Gorayed, ha pedido a la población mayor responsabilidad en el uso de medidas de bioseguridad. Reconoce que los vecinos no estaban acatando algunas medidas esenciales como el uso del barbijo.

Para combatir al Covid-19, el Comité Operativo de Emergencia Municipal (COEM) ha endurecido las medidas en el municipio. De lunes a viernes, se permite el tránsito desde las 05:00 hasta las 21:00. El sábado, se recorta el tiempo para desplazarse hasta las 18:00; mientras que el domingo se dispone el cierre total del municipio y se prohíbe el tránsito de vehículos y personas.

Desde la pasada semana, 40 brigadistas médicos realizan la vigilancia activa de casos. El rastrillaje “casa por casa” permite identificar a las personas enfermas y “aplicar el tratamiento de manera inmediata”, asegura Gorayed. A los pacientes con síntomas más graves se los deriva al hospital.

La ayuda recibida desde el Ministerio de Salud incluye insumos y medicamentos. La emergencia sanitaria se agrava por la poca capacidad de gestión con la que cuentan las alcaldías de las zonas fronterizas. “Como municipio estamos quebrados. Los recursos económicos fueron recortados y no hemos tenido las recaudaciones que normalmente tenemos”, dijo la alcaldesa.

El ministro de Salud, Jeyson Auza, anunció el envío de 60.000 vacunas para Guayaramerín y Riberalta, las dos ciudades fronterizas que en la última semana han registrado casi el 80% de los casos reportados en Beni. Sin embargo, Gorayed desconoce cuántas llegarán finalmente a su municipio y cuándo las recibirán.

Guayaramerín cuenta con una población de 44.000 habitantes. Se caracteriza por su cruce fronterizo con la ciudad de similar nombre, Guajará-Mirin, que se ubica en la otra orilla del río Guaporé. Junto a Riberalta, componen la provincia Vaca Díez, del departamento de Beni.

Las medidas de control también afectan a la frontera. La salida a Brasil se regula mediante un horario y un control sanitario permanente. Las fronteras permanecen abiertas de 8:00 a 12:00 y de 14:00 a 18:00 desde el lunes hasta el viernes. Los sábados, se impone el horario único (de 8:00 a 14:00) y el domingo permanecen cerradas.

Gorayed señala que “nadie ingresa a la ciudad sin presentar su certificado de negatividad” de coronavirus. Desde hace días, el municipio junto al personal de Migración, controlan los accesos fronterizos y aeroportuarios a Guayaramerín. También se ha ampliado el control a la terminal interdepartamental.

Especialistas como el neumólogo Marcelo Carlo Vercosa, alertan sobre una “catástrofe sanitaria” en el país por la ausencia de “condiciones suficientes” para combatir la enfermedad. Proponen el cierre urgente de fronteras como una medida que frene la propagación de la enfermedad; sin embargo, el Gobierno nacional no ve por conveniente aplicar esta medida.

Los departamentos de Pando, Beni y Santa Cruz están más expuestos a los contagios con la nueva cepa debido a que tienen regiones fronterizas con Brasil. En las últimas semanas se han reportado incrementos notorios de contagios y debido a esa situación los hospitales están colapsados por la sobredemanda de pacientes.

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