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La presidenta Jeanine Áñez acatará la fecha de las elecciones generales establecidas para el 6 de septiembre.  Aceptará la decisión del Tribunal Supremo Electoral (TSE) y de la Asamblea Legislativa Plurinacional, aunque expresó su deseo de que estos Órganos del Estado puedan evaluar las consecuencias en la salud de los bolivianos por el impacto del coronavirus en el país.

"Nosotros  mostramos la curva (del contagio) en julio y agosto al Tribunal Supremo Electoral (TSE) que iba a registrar el pico más elevado. Obviamente nos preocupa el tema de salud, pero son órganos independientes. El Órgano Electoral y la Asamblea Legislativa decidieron que vamos a ir a elecciones el próximo 6 de septiembre y nosotros vamos a acatar esa decisión. El 6 de septiembre vamos a ir a elecciones porque así lo han establecido y lo vamos a acatar", sostuvo Áñez en una entrevista con el programa Noches sin tregua de Cadena A. 

A su vez, la mandataria expresó su deseo de que el ente electoral pueda evaluar su decisión debido a la situación  que atraviesa Bolivia por la crisis sanitaria y que la política se la debe dejar para después de controlar el Covid-19. "Yo soy respetuosa de la independencia de poderes, por lo tanto ellos (Tribunal Supremo Electoral) tiene que hacer una valoración, una evaluación y tiene que tomar decisiones", subrayó.

La presidenta insistió en que debe ser el Tribunal Supremo Electoral (TSE) quien evalúe los riesgos y  espera una reflexión para "ir a las urnas en el momento que no nos sintamos en peligro". 

Por otra parte, Áñez pidió a la bancada del Movimiento Al Socialismo (MAS) en el Legislativo que apruebe los créditos de organismos internacionales para pagar el bono de 500 bolivianos y se refirió al beneficio que paralelamente lanzó el MAS de Bs 1.000. "Se está trabajando con responsabilidad. El Bono Salud de 500 bolivianos no es político", resaltó.

La mandataria dijo que se convocó a una reunión el próximo lunes en Palacio de Gobierno a los asambleístas del MAS para que conozcan que no existe ningún condicionamiento en el crédito de 327 millones de dólares que aprobó el Fondo Monetario Internacional (FMI). .