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Las muestras de religiosidad de la presidenta Jeanine Áñez han vuelto a causar polémica y dividir las aguas, luego de que el domingo se difundiera un video en el que la primera autoridad del Estado, laico por constitución, convocara a una jornada de "ayuno y oración" para combatir el coronavirus, enfermedad que ha cobrado la vida de más de 50 personas en el país.

En lo que va de la pandemia, Áñez ha involucrado la religión en al menos tres ocasiones: el video reciente en el que convoca a una jornada de ayuno y oración, otro publicado el 21 de marzo con un mensaje similar y, en días pasados, autorizó que haya procesiones de santos a bordo de vehículos de la Policía nacional y que sacerdotes bendigan ciudades desde helicópteros de la Fuerza Aérea Bolivia. 

En este último caso, el uso de recursos públicos para actividades cristianas ha despertado críticas que han vuelto al centro del debate en las últimas horas. 

Para la escritora cruceña, Paola Senseve, estos actos son "ofensivos y humillantes" porque en el país hay quienes "mueren de hambre por pobreza".

La escritora Magela Baudoin también ha reivindicado en redes sociales que Bolivia es un Estado laico y la diputada Valeria Silvia lo ve como una estrategia política: "¿Qué tal mandar a ayunar para que la gente deje de hablar del viajecingo a Roboré?", en referencia a una polémica que involucra a la hija de Áñez en ese municipio.

En tanto, el expresidente Eduardo Rodríguez Veltzé manifestó en días pasados: "Los rezos y bendiciones colectivos conllevan riesgo. Es útil recordar que tenemos un Estado laico con libertad confesional, su ejercicio debe ser responsable, lo que incluye la prohibición de uso de espacios y recursos públicos (helicópteros o vehículos)".

Sin embargo, hay muchas otras voces que respaldan a la presidenta de Bolivia por invocar a Dios en medio de la enfermedad, porque no está haciendo daño a nadie y porque no es obligatorio sumarse al ayuno. 

También hay quienes argumentan apelando a la comparación con el Gobierno anterior y apuntan a que en la gestión de Evo Morales se hacían ritos a la Pachamama y no se generaba polémica. Por otro lado, muchos ven las críticas como algo "hipócrita" porque respetan feriados como Navidad o Viernes Santo.

Otros casos

Uno de los primeros actos de Áñez al llegar al Gobierno fue levantar los evangelios: Dios ha vuelto al Palacio, era la frase que se repetía en esos primeros días de Gobierno transitorio.

Desde entonces, varias veces ha invocado la religión durante la gestión pública. Si bien la Constitución Política del Estado establece que Bolivia garantiza la libertad de culto, señala que es independiente de cualquier religión.

En las últimas semanas, se dispuso helicópteros para que sacerdotes bendigan las ciudades en medio de la pandemia por coronavirus y el Viernes Santo se destinó vehículos policiales para que hagan circular imágenes de santos por las calles.

En las últimas horas, al inicio del gabinete de ministros que definirá la continuidad, flexibilización o suspensión de la cuarentena en el país, Jeanine Áñez, compartió una foto de sus ministros orando.

El tema, que difícilmente encuentra puntos de acuerdo entre quienes apoyan estas manifestaciones y quienes las rechazan, está causando controversia en las redes sociales.