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Una mujer de aproximadamente 50 años perdió la vida en manos de su esposo, que la habría agredido físicamente, al extremo de provocarle una herida en la cabeza, que terminó por acabar con su vida. El varón de 55 años y presunto autor del hecho de sangre, declaró ante los investigadores que su esposa habría tenido un accidente, cayendo al suelo y golpeándose la cabeza; dicho argumento fue desvirtuado por la hija menor que fue testigo de la discusión y posterior agresión física.

El crimen ocurrió la madrugada del viernes 2 de octubre, cuando los esposos llegaron a su domicilio en estado de ebriedad.

La pareja siguió consumiendo bebidas alcohólicas en su casa, ubicada en la zona sur de la capital orureña, y horas después tuvieron una discusión que derivó en una agresión física que terminó con la vida de la víctima.

Tras el llamado del hijo mayor de la pareja a la Policía, los agentes llegaron hasta la vivienda y encontraron el cadáver de la mujer. El cuerpo presentaba signos de violencia por lo que las autoridades instruyeron realizar la autopsia y así determinar las causas de su muerte.

La autopsia permitió determinar la existencia de lesiones en el cráneo, por lo que se puede señalar que se trató de un presunto delito de feminicidio. Por esa razón, el Ministerio Público ordenó la aprehensión del esposo de la mujer, según informó Alexander Casanova, fiscal de materia que está a cargo de las pesquisas.

Según el cuaderno de investigaciones al que EL DEBER tuvo acceso, el varón, inicialmente había afirmado a los investigadores que la mujer sufrió un accidente doméstico cuando se habría resbalado cayendo fuertemente al piso.

El sospechoso de feminicidio dijo que como consecuencia de la caída, la mujer sufrió un golpe en la cabeza. Sin embargo, fue la hija menor la que narró lo contrario, afirmando que, durante la discusión, su progenitor golpeó en varias ocasiones a su madre, incluso la sacudió contra la pared, las gradas y finalmente la tiró al piso hasta causarle la muerte.

Ante esta evidencia, el Ministerio Público imputó al acusado por el presunto delito de feminicidio, y un juzgador decidió enviarlo preventivamente a la cárcel de San Pedro en Oruro, mientras la investigación sigue su curso.

De acuerdo con el registro de feminicidios en Oruro la muerte de esta mujer, de confirmarse el delito, se convertirá en el décimo primer caso en lo que va del año.