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La expresidenta Jeanine Áñez le envió una carta al jefe de Estado, Luis Arce, en la que hace notar que en los siete meses que lleva detenida en el penal de Miraflores de La Paz, la Fiscalía ni la Justicia presentaron ninguna prueba en su contra.

“Son siete meses de una mal llamada detención preventiva porque sin una sola prueba en mi contra, ni una sola prueba de los delitos inventados, me mantienen prisionera negándome todas las garantías descritas en la Constitución”, se lee en el manuscrito enviado por Áñez.

La carta, divulgada este sábado a través de las redes sociales de la exmandataria, fue escrita el 13 de octubre y recibida un día después en la Casa Grande del Pueblo, según el sello de recibido de la ventanilla única del Ministerio de la Presidencia.

Áñez señala que el tiempo que lleva presa ha recibido ataques desde los ministerios de la Presidencia y de Gobierno, además de la Procuraduría General del Estado.

La exmandataria fue detenida el 13 de marzo en Trinidad bajo cargos de supuesto terrorismo, conspiración y sedición, delitos que de los que se la acusa por la forma en la que asumió la presidencia tras la renuncia y salida del país de Evo Morales.

Sobre Áñez también pesan acusaciones por incumplimiento de deberes y resoluciones contrarias a la ley, además de cuatro proposiciones acusatorias, pero con miras a juicio de responsabilidades que aún se tramita en la Asamblea Legislativa.  

“Las arbitrariedades de su Gobierno han llegado al punto de desconocer mi mandato como Presidenta Constitucional”, señala la mandataria, quien recuerda que accedió a la presidencia a través del mecanismo de sucesión constitucional.

La exmandataria afirmó que la declaración constitucional 001/2020 reconoció su mandato, así como la ley 1270 del 20 de enero que dio validez a un proceso de transición. No obstante, el Tribunal Constitucional emitió hace pocas horas otro documento que negó la legalidad de ese proceso.

“Señor Presidente, lo invoco a la reflexión y a la reconducción de las acciones ilegítimas e ilegales, abusivas y tortuosas para que se respeten mis derechos y garantías”, remarcó.

“Proclamo mi inocencia y reclamo mi derecho a la defensa en libertad, al debido proceso y a la atención de mi salud como cualquier persona”, finaliza la carta  de la expresidenta.


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