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La investigación sobre la compra con sobreprecio de 170 ventiladores pulmonares en España durante la crisis sanitaria por el coronavirus no solo debe alcanzar al ministro de Salud y otros funcionarios de esa dependencia, también se tendría que ampliar a la Cancillería y al Ministerio de Economía, dijo este miércoles el abogado y exministro de la Presidencia durante los primeros días del Gobierno transitorio, Jerjes Justiniano Atalá.

Justiniano, que fue destituido de su cargo el 3 de diciembre del año pasado, dijo que existe una orden de compra firmada por el ahora ministro de Salud Marcelo Navajas, en la que pide al funcionario encargado de proveer de insumos y materiales a los hospitales dependientes del Ministerio de Salud que adquiera los ventiladores. No solo eso, también “establece la marca, el modelo y al proveedor”. En este procedimiento participó el cónsul de Bolivia en Barcelona (España), David Alberto Pareja Lozada.

El ministro Navajas fue destituido de su cargo poco después del mediodía de este jueves  luego de que se determinara su aprehensión como uno de los responsables por la compra de 170 ventiladores pulmonares. Cada uno de estos aparatos fue adquirido  
en $us 28.000, a pesar de que su costo, según la empresa que los fabrica, es de $us 8.000.

Si intervino un cónsul, la Cancillería tendrá que ingresar en la investigación, así como el ministro de Economía, José Luis Parada, por aprobar $us 5 millones para el pago de los aparatos, pero hay más de $us 3 millones en sobreprecio”, señaló Justiniano.

Por la tarde, la presidenta Jeanine Áñez publicó un Twitter en el que dice: “El contrato por sobreprecio por los respiradores era de $us 4.773.600. Llegaron a pagar $us 2.028.780 del total a los españoles. He ordenado que no se pague un centavo más. Mi compromiso es recuperar el dinero de los bolivianos. Seguiremos investigando, caiga quien caiga”.

El candidato a la Vicepresidencia por Comunidad Ciudadana, Gustavo Pedraza, dijo que los ciudadanos todavía tienen fresca en su memoria cuando el expresidente Evo Morales utilizaba la frase de que castigaría a los corruptos caiga quien caiga, pero nunca hubo sanción a los responsables ni se recuperó un centavo del dinero robado a los bolivianos.

En criterio del politólogo y docente universitario José Orlando Peralta, la compra de respiradores con sobreprecio es un hecho que decepciona a todos los bolivianos, en particular a los que sufren en sus casas por hambre y miedo. “Es un insulto a la pobreza y al hambre. El monto no es lo trascendente, el problema es el momento en que se hace. Mucha gente ha muerto en este país víctima del coronavirus y la mayoría de la población no tiene para comer, eso duele”, sentenció.