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Ha pasado una semana desde que Luis Arce Catacora y David Choquehuanca fueran posesionados como primeras autoridades del país y en ese tiempo no se produjo ninguna posibilidad de romper el hielo que existe entre el Ejecutivo, los militares y los policías. Así, la posesión del Alto Mando Militar y el Estado Mayor Policial sigue en suspenso, reconocieron los propios jefes uniformados.


“No te diste cuenta que para la posesión de ministros no asistió el Alto Mando”, recordó uno de los jefes militares que aguarda la definición del Gobierno y pidió la reserva de su nombre. Era cierto, el lunes 9 de noviembre a mediodía estaban todos los invitados, menos los altos jefes militares y policiales que siempre están presentes en este tipo de actos protocolares.


El castrense afirmó que el jefe de la casa militar, por orden de Presidencia, pidió cuatro nombres de cada Fuerza para elegir a los edecanes del Presidente, aunque no dijo cuándo se produjo ese pedido.


Los problemas entre el Ejecutivo y los uniformados vienen desde 2019 cuando el comandante en Jefe de las FFAA, Williams Kaliman, pidió públicamente la renuncia a Evo Morales y provocó su salida del país. Hay otros dos puntos de conflicto con las tres fuerzas, explicó la fuente. La primera es el anuncio de la creación de milicias, las que fueron reveladas por el propio Evo Morales en una entrevista antes de las elecciones generales. El segundo punto es la “jubilación” de promociones al igual que ocurrió en 2005 cuando Morales asumió el mando del país.


El Ministerio de Defensa tiene tres viceministerios, dos de ellos usualmente son ocupados por militares, hasta ahora solo se produjo la posesión del viceministro de Defensa Civil en un discreto acto al que el ministro, Edmundo Novillo no convocó a los medios de información.


El Viceministerio de Defensa y Cooperación al Desarrollo y el viceministerio de Lucha Contra el Contrabando, no tienen autoridades posesionadas.


“Hoy es día del Ejército y es la primera vez que no hay acto con presencia del Presidente” recordó el jefe militar y dijo que ese es el nivel de confianza que hay internamente. Todos los años, el ex presidente Evo Morales concurrió a actos organizados por las mismas FFAA y se celebraba en el Colegio Militar de Ejército en La Paz.


Hace un año, cuando el país vivía el epílogo de los conflictos sociales, el nuevo ministro, Luis Fernando López organizaba el saludo de los satinadores a la entonces presidenta Jeanine Áñez. Este año solo hubo una salutación desde el Ministerio de Defensa, sin actos protocolares. “Felicitamos al Ejército boliviano que hoy conmemora el 210 aniversario de su creación, contribuyendo al desarrollo integral del Estado, en este momento de reconciliación con la sociedad boliviana en su conjunto, reafirmando su compromiso de servicio, resguardando nuestros recursos naturales, luchando contra el narcotráfico, el contrabando y apoyando a las campañas de educación, alfabetización y salud”, señala un arte del Ministerio de Defensa.


Ese despacho publicó una nota de prensa que incluía el saludo del ministro, Edmundo Novillo, a este aniversario; pero dos horas más tarde comunicaron que no se debía tomar en cuenta esa nota y solo el arte con el corto texto.


Policía


Con  la institución Verde Olivo ocurre algo similar, las apariciones públicas del ministro de Gobierno, Carlos del Castillo del Carpio junto con el Comandante General de la Policía, General Rodolfo Montero fueron escasas esta semana. En el acto de salutación al nuevo ministro el martes y la posesión del nuevo zar antidrogas el jueves.


En los dos actos, el ministro Del Castillo se refirió al gobierno de Áñez como “de facto” ante el silencio de Montero, el jefe policial dijo que los actos que protagonizaron siempre fueron para defender a la población y aseguró que esos actos son “incomprendidos”.


Hay una lista de 16 coroneles que pueden ascender al grado de General y uno de ellos debe ser el comandante de la Policía, pero hasta ahora no hay definición sobre estos nombres. Mientras la institución atraviesa sus propios problemas.


En la nómina de 16 coroneles, los dos primeros lugares están ocupados por dos altos jefes con problemas. Se trata de los coroneles, Víctor Hugo Soria e Iván Rojas, al primero lo acusan de haber obtenido puntos de calificación de forma irregular y el segundo ya tiene una orden de aprehensión por el caso de la pérdida de la libreta de Servicio Militar de Evo Morales.