Escucha esta nota aquí

Las calles de La Paz reflejan los dos acontecimientos que marcan los temas más comentados del país: el aumento de casos y muertes por coronavirus y las elecciones generales, establecidas para el 6 de septiembre. Durante el día la gente intenta hacer sus labores habituales con algunas restricciones por la crisis sanitaria. Los pasos de la ciudadanía son temerosos, pero hay también aquellos que pisan fuerte el asfalto en marchas como medida de protesta. Son los sectores afines al Movimiento Al Socialismo (MAS) que lograron rearticularse. De noche, las arterias de la sede de Gobierno se vacían y la población se atrinchera en sus hogares con el fin de evitar el Covid-19.

El festejo de La Paz es atípico. Los actos centrales por el 211 aniversario se realizan con pocas autoridades por los protocolos de bioseguridad por el brote del coronavirus. No hubo actos masivos, como el tradicional desfile de teas. La población prácticamente se olvidó de la celebración por la subida de casos infecciosos. Hasta ayer, el departamento paceño registró 7.662 afectados y 139 decesos por coronavirus. Es la segunda región, luego de Santa Cruz, más golpeada por la enfermedad.

René Sahonero, asesor del Ministerio de Salud, pide dejar a un lado los festejos y la política y esforzarse para luchar contra el Covid-19. El experto ve a La Paz como una región que aumentó casos positivos muy rápidamente. Uno de los factores es la aplicación de la cuarentena dinámica, pero además observa que parte de la población actúa con "irresponsabilidad".

"Creo que La Paz necesita otra cosa. La Paz está en peligro, no se está sacando muestras, no se está haciendo seguimiento, los hospitales no están cubiertos, no se tiene dónde llevar a los pacientes, las UTI están cubiertas; hay un desfase total en este momento", alerta Sahonero.

La Paz es el segundo departamento más poblado en Bolivia. Su población es de 2.9 millones de habitantes. La economía paceña, en 2019, movió más de 11.000 millones de dólares generando un aporte de alrededor del 28% a la economía del país, según datos del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE). La base empresarial de La Paz superó las 100.000 empresas, destacando las de comercio y la construcción. Sus exportaciones estuvieron representadas principalmente por las ventas de oro en bruto, artículos de joyería y mineral de zinc. Los principales mercados para estos productos son Emiratos Árabes, India y Estados Unidos.

El alcalde de La Paz, Luis Revilla, lamenta que este año la pandemia por coronavirus haya afectado los festejos. El burgomaestre divide los dos aspectos que sacuden ahora la región: el coronavirus y las elecciones. El aliado de Jeanine Áñez se enfoca en la salud y pide dejar a un lado la política, incluso demandando al Tribunal Supremo Electoral (TSE) que modifique la fecha de los comicios, que por ahora están previstos para el 6 de septiembre.

"Cada vez escuchamos criterios más recientes de los epidemiólogos que dan cuenta que el pico de los contagios va a estar a fines de agosto e inicios de septiembre, en el peor momento vamos a estar ocupados de campañas en lugar de  atender a la salud de la población, eso no corresponde. Ojalá el TSE, que es el que finalmente tiene que determinar las cosas, actúe con responsabilidad y fije una fecha en la que no pongamos en riesgo a la población, pero por sobre todo podamos ocuparnos todos de la salud, como lo estamos haciendo en La Paz, en lugar de estar pensando en política y en campañas electorales", destaca Revilla.

El diputado Franklin Flores, de filas del MAS y que representa a La Paz, está en la línea de que las elecciones pueden realizarse el 6 de septiembre cuidando la salud de los bolivianos. El legislador admite que la región paceña está golpeada por el coronavirus, pero culpa al Gobierno transitorio del disparo de casos positivos y decesos por la Covid-19.

"La gestión de la pandemia no fue bien administrada. No pueden habilitar hospitales que se construyeron en la gestión del MAS solo por caprichos políticos. Entonces, intentan  culpar al Legislativo por su irresponsabilidad. Creo que pidiendo cambiar la fecha de las elecciones solo tienen intereses políticos porque saben que el MAS ganará", remarca Flores.

Los sectores sociales afines al MAS lograron rearticularse en plena pandemia. Salen a las calles de La Paz protestando contra el Gobierno transitorio. El ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Juan Carlos Huarachi, advierte con más movilizaciones si es que se cambia la jornada de votación. "Vamos a defender la democracia, los recursos naturales y la estabilidad laboral. Los trabajadores haremos cumplir que el 6 de septiembre sean las elecciones nacionales", advierte.

La Paz está dividida entre lo político y la pandemia. La población también está fraccionada. Hay todavía quienes apoyan al MAS y están a favor de las elecciones el 6 de septiembre, pero también hay ciudadanos que piden cuidar la salud. Así, los festejos quedaron en segundo plano, tanto que las banderas paceñas no pudieron flamear, como otros años, en las calles de la sede de Gobierno.