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600 brigadas de salud visitarán 108 mil hogares en La Paz y llevarán 100 mil kits de medicamentos para entregar a los enfermos de Covid-19. El operativo se realizará en dos fines de semana divididos en tres días cada uno, el mismo empezará mañana hasta el domingo y después, el siguiente fin de semana.


Así, la sede de Gobierno quedará paralizada por seis días en busca de personas contagiadas con coronavirus, aunque el Alcalde paceño, Luis Revilla, dijo que la prioridad es ubicar a los asintomáticos principalmente.


Cada brigada estará compuesta de tres personas y llevarán consigo 20.000 pruebas rápidas pese a que son las menos confiables. El operativo contempla el traslado a centros de asilamiento del municipio en los casos que requieran un control y algún centro médico en el caso de que la persona requiera de internación.


“En agosto se calcula que íbamos a tener entre 2.100 y 2.300 casos por día, con el 'megarrastrillaje' planificamos bajar ese número de casos a 1.000 aproximadamente en el pico más alto de la enfermedad y mantenernos entre 1.000 y 1.300”, dijo esperanzado el burgomaestre paceño.


Las brigadas no ingresarán a los domicilios, solo convocarán al jefe de familia para que este informe sobre cada componente de la familia, explicó el director del Servicio Departamental de Salud (Sedes), Ramiro Narváez, quien luego pidió a los ciudadanos “responder con honestidad” sobre los cuestionamientos que tengan los brigadistas.


Para cumplir esta tarea, el municipio de La Paz aprobó el decreto municipal 30/2020 que dispone dos encapsulamientos: del 21 al 23 de agosto y del 28 al 30. Los resultados serán tabulados en el centro operativo de Bol 110 donde se reúne el COED departamental cada semana.


La resistencia


Este operativo se hizo conocer luego de la suspensión de una cuarentena rígida que estaba prevista hace dos semanas, pero los conflictos sociales llevaron a su postergación. Luego decidieron anularlo definitivamente e implementar los dos rastrillajes.


También influyó la decisión y protesta de varios sectores que se resistían a cumplir la cuarentena rígida por el perjuicio económico que significa. Esta medida significaba paralizar la ciudad por una semana, aspecto que nadie estaba en condiciones de acatar.


De hecho, en la actualidad, los sábados y domingos está prohibida cualquier actividad, sin embargo, la medida no se cumple porque el comercio en las zonas populares no se detiene y desde las 06.00 hasta las 09.00 todos los comerciantes salen a ofrecer sus productos e incluso circulan los minibuses de transporte público.