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Envuelta en una chamara color verde olivo, protegida por el calor del uniforme de una subteniente de la Policía, así fue entregada a los brazos de sus padres la bebé Samanta Sayda H.A, luego de haber sido raptada hace 34 días.

La menor por la que todo el país se movilizó en su búsqueda, movía su mano derecha para acariciar la cara de su mamá, Yandira. La joven mujer cargaba en sus brazos a la pequeña en la sala de conferencias del Ministerio de Gobierno, mientras  las cámaras fotográficas no cesaban de retratar el conmovedor momento. La bebé volvió a casa y su mamá lloraba de emoción después de más de un mes de no saber sobre su niña.

La criatura estuvo desparecida desde el 8 de septiembre, día en el que su mamá confió en una desconocida y, por ayudarla, terminó alejada, por un mes y cuatro días, de su primogénita, que fue robada con engaños

El mensaje que alertó sobre la recuperación de Samanta, circuló a través del muro de Twiter del ministro de Gobierno, Arturo Murillo, que felicitó a la Policía por el trabajo logrado y mostró una imagen de la niña, vestida con una chompa blanca y un pantalón rosado de lana, con la boca abierta y los ojos vivaces, como tratando de entender lo que ocurría a su alrededor.

Los primeros informes médicos de la pequeña indican que  está en perfecto estado de salud, que no la maltrataron físicamente durante su rapto, aunque se le realizarán estudios adicionales.

El hallazgo

El viceministro de Seguridad Ciudadana, Wilson Santamaría, y el director nacional de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) presentaron a los medios de comunicación a la presunta raptora.

La mujer, vistiendo una chamarra negra, pantalón jean celeste y zapatillas negras, trató de bajar la cabeza, pero un agente le levantó el rostro y la mostró ante las cámaras de los medios de comunicación que llenaron el pequeño ambiente.

Las autoridades indicaron que se llama Silvia Yumo Valencia.

Dos testigos anónimos dieron las pistas necesarias para que los agentes operen y, poco antes de las 14:00, en una de las calles de la capital paceña, la Policía la detuvo y ella confesó que la bebé que cargaba en sus brazos era la niña que estaba siendo buscada desde septiembre.

De sus propias declaraciones, al momento de ser aprehendida, se sabe que ella no tenía como objetivo final del rapto cobrar un monto económico como recompensa o vender a la menor. Al parecer lo que ella quería era criarla como si fuera su hija porque perdió hace tiempo un bebé, hecho que la golpeó de tal manera que la llevó a planificar el engaño a la mamá de Samanta para robársela.

Silvia Yumo Valencia no tiene el mechón de cabello negro en la frente, con el que se la dibujó en el identikit utilizado para su búsqueda. Durante el poco tiempo que estuvo frente a los periodistas, ella solo trataba de ocultar su rostro.

Dos ángeles anónimos dieron conmigo gracias a la socialización de mi teléfono celular”, dijo el jefe nacional de la Felcc, al referirse a los dos testigos que proporcionaron datos que facilitaron la ubicación de la mujer y que permitieron devolverle la sonrisa a los padres de Samanta.

Rojas dijo que aún no se tiene mayores datos sobre la participación de más personas en el hecho o si hay gente del entorno familiar de la detenida que le ayudaron a esconder a la niña.

“Estamos trabajando sobre todos esos elementos”, precisó Santamaría y dijo que otros detalles de esta operación están siendo colectados por los investigadores policiales. La mujer raptora deberá declarar ante la Fiscalía, que la presentará ante un juzgador.