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A ocho meses de la renuncia a la presidencia de Evo Morales y su partida hacia el exterior, la opinión de la exautoridad, pese a su condición de refugiado, se mantiene presente en las redes sociales y provoca reacciones tanto de sus sectores afines, como de su oposición.

Tras casi 14 años en el poder, el domingo 10 de noviembre de 2019, Morales anunciaba su dimisión, en medio de una profunda crisis política, luego de denuncias de fraude de las elecciones generales del 20 de octubre de ese año. El 11 de noviembre salió del país rumbo a México y más tarde se asiló en Argentina.




Desde esas fechas, no dejó de estar atento a la realidad del país, especialmente, cuestionando al gobierno de la actual presidenta Jeanine Áñez, al que califica cada vez como “de facto”.

Según comentarios en redes sociales, en sus escritos,  cuestiona los “afanes prorroguistas del Gobierno transitorio”, advierte que la crisis sanitaria y económica derivará en una crisis humanitaria en el país y propone encuentros con el sector político, económico y movimientos sociales para encontrar una fórmula para enfrentarla.

Morales denunció en lo que va de estos ocho meses, la persecución política, protestó contra la Fiscalía por haberlo imputado por terrorismo y financiamiento al terrorismo por la supuesta llamada telefónica suya que instruía el cerco a las ciudades para evitar el ingreso de alimentos a la población.

También hizo ver que por las pugnas internas y la corrupción del actual Gobierno, se ha removido a varios ministros, viceministros y funcionarios de varias entidades públicas. Criticó que no se habiliten los hospitales que construyó bajo su gobierno y cuestionó la falta de equidad en la distribución de bonos que reciben las familias humildes y funcionarios como los de YPFB.

En el campo internacional, agradece el apoyo que recibe de todas partes del mundo. Opina sobre los “estados explotadores”, pidiendo por un mundo de paz con justicia social. Pone en evidencia las amenazas del presidente de EEUU, Donald Trump, sobre la confiscación de combustibles.

Entre muchas participaciones en redes sociales, además tiene acceso amplio, a los micrófonos de medios afines al Movimiento Al Socialismo (MAS), como “Kausachun Coca”, donde cada cierto tiempo, Morales habla a sus seguidores.

Nadie lo va a callar

El senador Omar Aguilar (MAS), manifestó que, después de ser presidente durante 14 años Morales sigue siendo reconocido por presidentes del mundo, como un mandatario que cambió la vida de muchos bolivianos, principalmente de los más pobres.

“Hoy, Evo Morales se refiere a los hechos de corrupción de este Gobierno en plena pandemia, de manera dura, porque siente impotencia, al igual que muchos bolivianos. Critica los abusos y la persecución a muchos bolivianos como a él mismo. Por tanto, estos argumentos y otros más, le permiten ser un crítico al gobierno actual. No sé si debería hacerlo. Es decisión personal de él. Pero estoy seguro que nadie va a poder callar su voz desde donde esté”, manifestó.

Por su parte, el senador del MAS, Ciro Zabala, recordó que Morales, pese a estar fuera del país, es el jefe de campaña de su sigla y, “como cualquier ciudadano del mundo, tiene derecho a opinar”.

“Yo lo he conocido como una de las personas mejor informadas del país y del mundo. Y como toda persona informada, tiene el derecho a decir lo que está sintiendo”, manifestó.

Viola el derecho internacional

Mientras tanto, el Gobierno, recuerda que Morales tiene la condición de refugiado en Argentina, por lo que no debería permitírsele realizar declaración alguna.

“Viola el derecho internacional, pero sobre todo, agrede la dignidad de los bolivianos. Él es un presidente que huyó tras que se descubrió el fraude monumental que realizó en octubre pasado. Pero además, que no fue el primero. Se burla de los bolivianos porque no asume el estado catastrófico en que dejó el sistema de salud, la deuda y un despilfarro y corrupción que alcanzan cifras superiores a los $us 10.000 millones en corrupción y $us 60.000 millones de despilfarro en canchitas, infraestructura mal hecha e inservible, proyectos fallidos y elefantes blancos como su museo”, fustigó el ministro de la Presidencia, Yerko Núñez.

Le aconsejó que, antes de criticar, debería hacer un “mea culpa”, pedir perdón a los bolivianos y rendir cuentas. Lamentó que siempre busque “hacer política, confrontado, buscando muertos para victimizarse y últimamente terrorismo, motivo por el que más bien debería volver al país y someterse a la justicia”.

No tiene moral

En Santa Cruz, el diputado Tomás Monasterio, candidato a senador nacional por la Alianza Juntos, cuestionó la moral de Evo Morales para criticar al actual Gobierno.

“¿Con qué moral puede criticar una persona que en los últimos 14 años no hizo nada por el sistema de salud en el país y en vez de dejarnos hospitales, nos dejó canchitas de fútbol? En vez de dejarnos ítems nos dejó escandalosos despilfarros y escándalos de corrupción", cuestionó.

Asimismo, dijo que Morales en vez de equipamiento, dejó instaurada la fiesta del derroche durante 14 años de bonanza que vivió el país. "Me resulta indignante el hecho de que hoy venga a dar una opinión y críticas contra quienes en solo tres meses hemos hecho mucho más que en 14 años”, recalcó Monasterio.