El bloqueo de caminos se convirtió en el recurso más utilizado por transportistas para ser escuchados. Un grupo de choferes que tenían un problema local de rutas en el municipio de Quillacollo bloqueó la carretera el miércoles y este jueves logró que sus demandas sean atendidas. Ahora queda pendiente el otro bloqueo en la localidad de Punata y se inició otro de motaxistas en Beni.
De la firma del acuerdo participaron el Viceministerio de Transportes; el comandante Departamental de la Policía de Cochabamba; representantes de la Gobernación; así como dirigentes de los transportistas bloqueadores.
Este grupo cerró el paso entre oriente y occidente del país bloqueando la ruta principal en el puente de Parotani y dejó varados cientos de camiones, vehículos y maquinaria pesada. El miércoles en la tarde acordaron un cuarto intermedio en su medida hasta medianoche, mientras seguían las reuniones.
Los choferes denunciaron que fueron rebasados por sus bases porque apareció otro sindicato que copó sus rutas y además tenían el amparo de los barrios y se quejaron de que ellos abrieron esa ruta que va de Cochabamba hacia Quillacollo. El precio del pasaje también fue otro detonante para la aparición de otra línea.
“Cualquier tema de apertura, modificación de la R.M. N° 142, depende de los operadores que están dentro de la misma. El servicio interprovincial debe cumplir los recorridos que le corresponden, no así interdepartamental”, señalan los puntos 2 y 3 del acuerdo que firmaron los dirigentes para levantar el bloqueo.
Según la Policía, el miércoles 15 de abril también se había iniciado otro bloqueo de caminos hacia el sur del departamento, en la localidad de Punata, también protagonizado por choferes que prestan servicio hacia ese municipio. Los choferes también demandaban la presencia de las autoridades departamentales y locales para solucionar su problema.
Asimismo, desde Trinidad se informó que los mototaxistas iniciaron un bloqueo en las calles de la capital beniana, porque hasta el momento no llega combustible y el que llega es de pésima calidad. Los mototaxistas reclaman porque no pueden cumplir su trabajo de forma adecuada y deben buscar gasolina en el mercado negro que ya subió sus precios luego de que se eliminara la subvención.