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Bolivia pasó este domingo la barrera de los 100.000 casos positivos de Covid-19, desde el primer contagio registrado el 10 de marzo. El reporte total exacto  a la fecha es de 100.344 casos, cifra que desde el 14 de julio fue sumando cada semana de diez mil en diez mil. Hace más de una semana que diariamente se viene reportando más de un millar de positivos en el país.

A estas alturas del mes, los números no distan mucho del cálculo que el 5 de julio dio la ministra de Salud, Eidy Roca, que manifestó que las proyecciones epidemiológicas señalaban que Bolivia tendría 130.000 casos de coronavirus hasta agosto.

“Esta cifra, traducida en contagios, podría ser modificada en la medida que las medidas de contención, prevención y protección sean rigurosamente acatadas por toda la población y debidamente vigiladas por las instancias encargadas de velar por el cumplimiento”, dijo en aquella oportunidad.

El 14 de julio, Bolivia llegó a los 50.000 casos; luego, el 20 de julio, a los 60.000; el 27 de julio se reportaron 70.000 contagios; el 2 de agosto se alcanzaron los 80.000 y el 9 de agosto se registraron 90.000 casos. Este domingo 16 de agosto superamos la franja de los 100.000.

De acuerdo con este orden, los nuevos positivos han ido aumentado a un ritmo de 10.000 cada semana. Eso significa, que, de continuar esta tendencia, hasta fin de mes habría 120.000 casos.

El Comité Científico Nacional Covid-19 de asesoramiento al Ministerio de Salud, indicó, en la evaluación de la pandemia que se entregó al Tribunal Supremo Electoral, que no recomendaba realizar las elecciones el 6 de septiembre, porque para entonces, el nivel de contagios estaría más elevado. Su informe fue determinante para que, finalmente, se impulsara el cambio de fecha al 18 de octubre.

El epidemiólogo José Luis Zeballos, coordinador del comité, afirma que todo esto era predecible, tomando en cuenta que el comportamiento de la población no ha variado.

Si a eso le sumamos, las manifestaciones, los bloqueos, que se han dado en los últimos días es muy probable que la cifra sea aún mayor. Además, no hay el distanciamiento físico, ni las medidas de protección personal, hay gente que sigue difundiendo la idea de que no existe el virus, entonces, todos esos factores aún no se han superado, por el contrario, han contribuido a que se incremente el riesgo de contagio”, expresa. 

Zeballos también señala otras variables a tomar en cuenta, como las cuarentenas flexibles. “Hay que analizar con pinzas el caso de cada municipio, para determinar si incide o no en los registros finales”, añade.

El jefe nacional de Epidemiología, Virgilio Prieto, coincide en que los casos se pueden incrementar, si se considera las altas posibilidades de contagio que han dejado los bloqueos, marchas y contramarchas.

También recuerda que hasta hace más de un mes no se registraban muchos casos de Covid-19 en el occidente, mientras que ahora se tiene que La Paz encabeza el reporte diario del Ministerio de Salud.

¿Pico o meseta?

“El país se encuentra en la escalada de contagios, porque en varias regiones recién se han incrementado los casos en el último mes. Ha habido mucha pasividad entre la gente, ya hemos indicado que las personas deben iniciar el tratamiento con el diagnóstico clínico”, asegura Prieto.

El médico infectólogo, Juan Saavedra, explica que, según el avance exponencial de la pandemia, el país estaría en una meseta del índice de contagios.

 "Según los datos que estuve revisando, siguiendo esta epidemia por más de 100 días, tomando los datos que se publican cada día, el avance exponencial de la epidemia en Bolivia llegó a su pico el 18 de julio. Entonces, ya estamos en el país, un poco menos de un mes, en la meseta", manifiesta.

 Recuerda que, según el reporte departamental de Santa Cruz, la región tuvo su pico más alto el 13 de junio, y de acuerdo con el comportamiento de la pandemia después de esa fecha, esta región ya "estaría en los primeros días de la fase de descenso".

Zeballos descarta esta posibilidad y menciona que, actualmente, estamos en plena fase de ascenso. “Lo que viene en las próximas semanas ni siquiera será una campana dibujada brusca, sino una tendencia de una curva que irá bajando lentamente y que, más o menos, llegará a un nivel casi horizontal a fines de octubre”, aseveró.

Por su parte, Prieto indica que la tasa de mortalidad en Bolivia es de 4%, un índice que se puede considerar alto, tomando en cuenta la cantidad de población del país, pero todavía se encuentra muy por debajo de muchos otros países del continente.

Es probable que la tasa baje a 3%, porque lo que se vendrá será un trabajo más enfocado en los diagnósticos casa por casa. El rastrillaje está haciendo que aumenten las cifras de casos positivos, pero también que disminuya la tasa de letalidad, porque vamos a encontrando a los pacientes en las primeras fases y eso permite la detección temprana de la enfermedad”, finalizó Prieto.