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Atrás quedó el dominio opositor de Unidad Nacional (UN), del Movimiento Demócrata Social (MDS), de Soberanía y Libertad (SOl.bo) y en mucha menor intensidad de Unidad Cívica Solidaridad (UCS). Estos partidos se convirtieron en organizaciones de alcance solo regional que junto a otras agrupaciones locales están obligados a hacer alianzas políticas para enfrentar al Movimiento Al Socialismo (MAS), por ahora la única fuerza con presencia y militancia a nivel nacional.

UN, del empresario Samuel Doria Medina, tenía la única ficha exitosa en Soledad Chapetón en la ciudad de El Alto. La actual alcaldesa alteña descartó ir a la reelección, lo que obliga al partido del opositor a realizar alianzas políticas y no tener un candidato propio y fuerte en alguna región. “En un ambiente político muy difícil, con mucha adversidad, logramos alianzas fuertes que seguramente aportarán varios triunfos electorales a la oposición y así ayudarán a reequilibrar el sistema político, que hoy está demasiado inclinado hacia el MAS”, afirmó Doria Medina, quien dijo que UN logró alianzas en ocho departamentos y en Chuquisaca se inclinó a simplemente apoyar a algunos candidatos.

Las alianzas más fuertes de UN se dieron en La Paz con Sol.bo, de Luis Revilla, y en Tarija, con Unir, de Óscar Montes, quien busca la Gobernación tarijeña. En otros lugares intenta posicionar un candidato propio, como en la Alcaldía de Santa Cruz de la Sierra.

El secretario ejecutivo de UN, Jaime Navarro, consideró que su partido priorizó la unidad en los últimos años y admitió que la renuncia de Doria Medina en dos elecciones nacionales perjudicó en el trajín político del partido.

“Lograr la unidad es difícil, lo estamos viviendo ahora. Unidad Nacional siempre buscó la unidad anteponiendo intereses y eso lo demostró Samuel (Doria Medina). Ahora ese factor también perjudicó al partido”, dijo Navarro.

Buscó la unidad

Doria Medina, en las últimas dos elecciones -la de 2019 fue anulada-, decidió dar un paso al costado para que la oposición logre un bloque único. En noviembre de 2018, UN dejó la alianza Bolivia Dijo No, que la conformaba con los Demócratas, y ni siquiera participó de las elecciones primarias. Esta gestión Doria Medina era el acompañante de fórmula de Jeanine Áñez y también renunció esa postulación a la Vicepresidencia.

Algo similar ocurre en los Demócratas, aunque en el partido intentan convencer de que la agrupación tiene alcance nacional. Gonzalo Barrientos, dirigente del MDS, aseguró que su organización tiene presencia a nivel nacional, pero a la vez admite que es necesario realizar alianzas en algunas regiones del país. “En un inicio la idea era presentar los nueve candidatos a las gobernaciones y en la mayoría de las alcaldías, pero la situación obliga a hacer alianzas en algunas regiones”, admitió Barrientos, quien será el candidato de los Demócratas a la Alcaldía de Potosí.

En Santa Cruz de la Sierra el candidato del MDS a la Alcaldía es Roly Aguilera y buscan alianzas con Creemos para presentar un postulante a la Gobernación cruceña. Ese candidato puede ser Luis Fernando Camacho, quien decidiría que su alianza no presentará candidato al municipio.

En Cochabamba necesitan alianzas para apostar a la Gobernación y a la Alcaldía de Cercado. La crisis de José María Leyes, alcalde de la capital cochabambina, perjudicó a los Demócratas, ya que fue acusado de corrupción en más de una ocasión. Para recuperar la Alcaldía cochabambina el MDS postulará a la exdiputada Shirley Franco como su propia candidata. En La Paz, los Demócratas no tienen presencia y solo optan a apoyar al médico Luis Larrea a la comuna paceña.

Otro factor fue el de Jeanine Áñez, quien llegó al Senado en dos ocasiones seguidas de la mano de los Demócratas y que cuando fue presidenta del país fortaleció al partido de Rubén Costas.

El politólogo Marcelo Silva consideró que la falta de nuevos cuadros obliga a que algunos partidos de oposición no puedan expandirse a nivel nacional. El experto pone el ejemplo de los Demócratas, organización que la considera con apoyo solo en Santa Cruz.

“Incluso ahora los Demócratas tienen que medir el termómetro en Santa Cruz por la aparición de Luis Fernando Camacho. Otro factor que complica la sobrevivencia de los Demócratas es la gestión de Jeanine Áñez, quien salió con más sombras que luces de la Presidencia”, remarcó Silva. El MDS sellará alianzas para competir en Beni con el acuerdo que se realizó entre Comunidad Ciudadana (CC) y Creemos. Lo mismo hará en Tarija.

En La Paz pasa algo similar con Sol.bo. La agrupación de Revilla no pudo despegar a nivel nacional a pesar de tener direcciones en cada departamento. Incluso, en el municipio paceño, que era su plaza fuerte, no pudo ir sola y tuvo que sellar alianzas con UN y el Movimiento Katarista.

El politólogo Franklin López consideró que Sol.bo se atascó en el liderazgo de Revilla y que no pudo crear cuadros para remplazarlo. “Es por eso que se habla de invitar a Waldo Albarracín, porque un funcionario (Álvaro Blondel) ganó las primarias y entiendo que no es considerado como candidato a la Alcaldía”, dijo.

UCS tiene menos impacto y todavía sobrevive como partido inscrito a nivel nacional. Su líder, Jhonny Fernández, vuelve a buscar la Alcaldía de Santa Cruz de la Sierra y anunció que tendrá candidatos propios en varios municipios del departamento cruceño.

En otras regiones, UCS hará alianzas para llegar a las gobernaciones. En Cochabamba tiene un candidato invitado con popularidad para llegar al sillón municipal. Se trata del periodista Roberto Perrogón.



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