Será la primera reunión de ambos líderes en territorio boliviano. Según la agenda, el presidente del gigante de Sudamérica se reunirá en privado con su homólogo. Luego la cita se ampliará a ministros de ambos países

7 de julio de 2024, 4:00 AM
7 de julio de 2024, 4:00 AM


Todo listo. Después de 15 años, el presidente de la República Federativa del Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, vuelve a Bolivia. Llegará con 200 empresarios y parte de su gabinete; arribará a Santa Cruz de la Sierra este lunes por la noche tras la reunión del Mercosur que tendrá lugar en Paraguay.

Será una visita de Estado y por eso estará bajo el resguardo de un fuerte dispositivo policial. Todas las unidades serán desplazadas en puntos estratégicos de la ciudad, precisamente, desde mañana, para cubrir las actividades oficiales, incluyendo la reunión de Lula con Arce y la cita con la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB).

En la reunión entre ambos jefes de Estado, Lula dará su “pleno respaldo” a su par boliviano y la “defensa de la democracia”, según comentaron al EL DEBER fuentes diplomáticas y del Gobierno. Este respaldo cobrará mayor sentido por los sucesos que tuvieron lugar en La Paz el 26 de junio durante la asonada militar en Palacio Quemado, precisaron los consultados.

Adicionalmente, el espaldarazo de Lula a Arce se dará en un contexto de tensiones económicas que afectan a Bolivia por la pérdida de control respecto a la cotización del dólar, así como la recurrente carencia de diésel para las actividades productivas.

Si bien el presidente brasileño llegará al país por temas de negocios y para revisar los asuntos de Estado, también podría darse una reunión con Evo, considerado su “hermano menor” y “amigo”, anticipó a EL DEBER una dirigente próxima al entorno de decisiones.

“Sí se reunirán, aunque no sé si será público o privado”, afirmó tras ser consultada. “Ambos tienen registrados, en sus teléfonos, sus números de Whatsapp y no necesitan de un pedido burocrático para reunirse”, expresó otro contacto perteneciente al ‘evismo’. Las fuentes también advirtieron que esta reunión podría darse, incluso, en otra fecha, dada esta proximidad.

El afecto en gran medida entre el brasileño y Morales viene desde la primera gestión del exmandatario de Bolivia, aunque después de la crisis política de 2019, Lula, que entonces no ocupaba ningún cargo gubernamental, dijo que “su amigo Evo cometió un error al buscar un cuarto mandato” cuando buscó repostularse ese año a pesar de las limitaciones constitucionales que están fijadas.

Lula durante su visita a su “amigo” Evo en Villa Tunari, en agosto de 2009Lula durante su visita a su “amigo” Evo en Villa Tunari, en agosto de 2009


Agenda en Santa Cruz

El viceministro de Comercio Exterior e Integración, Huascar Ajata, detalló por su lado que la agenda del presidente del Brasil, Lula da Silva, comenzará con las reuniones oficiales a nivel presidencial y de ministros; luego la reunión se abrirá a otros sectores y actores.

“Tendrán una foto oficial, después compartirán un almuerzo ofrecido en honor al presidente Lula”, informó Ajata.

En el transcurso de la tarde, la visita tendrá un componente empresarial con un foro que se dividirá en tres ejes: agricultura y ganadería; minerales estratégicos como la industria del litio; y el tercer panel estará dedicado a temas energéticos que estará acompañado por Petrobras y empresas nacionales. Al cierre habrá un encuentro con las organizaciones sociales que respaldan al gobierno del presidente Luis Arce.

Repercusiones

El asambleísta Zvonko Matkovic calificó de importante la llegada del mandatario del vecino país y de empresarios, puesto que pone a Santa Cruz como referente de la agroindustria y que se debería aprovechar para retomar importantes proyectos que sean de beneficio para el país y la región.

“Espero que no se meta en asuntos internos, aunque nadie salvará al MAS de este descalabro político y económico”, mencionó.

Por su parte, el diputado, Jerges Mercado, jefe de la bancada del MAS que es leal al presidente, expresó que esta visita es importantísima por la cercanía vecinal y la amplia agenda que abarca las esferas de convivencia entre ambos Estados. Bolivia y Brasil comparten una frontera que se extiende por más de 3.000 kilómetros.

“Además, Brasil puede ayudar a nuestro país para que ingrese al BRICS”, comentó el parlamentario ‘arcista’ sobre esta agenda.