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Ni el cielo, ni el sonido de agua avisó la llegada del desastre. El jueves, apenas había llovido en el municipio de Cotagaita (noreste de Potosí) y no hubo ruido en lo alto de la quebrada Chorolque donde sí llovió por una hora, desde donde se impulsó el agua para chocar con unas 250 viviendas afectando a más de 1.400 personas.

La riada, que ocurrió a eso de las 9:00 del jueves, afectó además un centro de salud, una cancha de fútbol, a la Dirección Distrital de Educación y a una veintena de vehículos. Por horas, la plaza principal fue un río desbordado hacia sus costados. La gente corría de acá y para allá, tratando de salvar sus cosas que sucumbieron a la fuerza del agua.

En el evento no se registraron pérdidas humanas por la hora en que sucedió el fenómeno natural, pues dio tiempo a que la población logre escapar. El agua subió hasta dos metros.

“La gente logró salir del agua, pero han perdido sus camas, ropa, su cocina. No tenemos ni alimentos para cocinarnos. El centro de salud se quedó sin medicinas. Perdimos unas cuatro hectáreas de maíz y una hectárea de uvas seleccionadas. No hay luz, porque se cayeron los postes. Tampoco hay agua potable. Las cañerías se rompieron. Si nos pudieran ayudar los hermanos del país. Lo más importante es ropa para niños y para la gente de la tercera edad. Son más de 1.400 personas y unas 200 a 300 familias las afectadas”, dijo el alcalde de Cotagaita, Macario Navarro. Los damnificados duermen en improvisadas camas tendidas en unidades educativas y en el coliseo municipal.

Llega la primera ayuda

Ese mismo jueves, desde Tupiza y Vitichi, arribaron con maquinaria para socorrer a la población. La Gobernación de Potosí entregó vituallas; el gobernador de Tarija, Adrián Oliva organiza otra ayuda y en Cochabamba se recaudan víveres.

Ayer, la presidente Jeanine Áñez y dos de sus ministros visitaron el municipio donde se les ofreció más ayuda. “Lamento venir hasta acá en una situación tan triste. Pero es nuestra obligación. Recibimos por parte del alcalde, sus solicitudes. He instruido al ministro de la Presidencia, Yerko Núñez, que de inmediato ponga atención a todos los proyectos presentados”, dijo, en un acto programado.

El ministro de Defensa, Fernando López presentó a un contingente de las Fuerzas Armadas y a voluntarios de la Universidad Misael Saracho de Tarija, que llegaron para ayudar a la gente.

“Vamos a dar la ayuda inmediata. Nos concentramos primero en los damnificados. En una segunda fase, el Gobierno tomará en cuenta sus pedidos”, informó.

En La Paz, el ministro de Obras Públicas, Iván Arias, instruyó movilizar maquinaria pesada de la Administradora Boliviana de Carreteras sumándose al auxilio. También garantizó la reposición de las viviendas dañadas.

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