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El país está en la primera parte de la temporada de lluvias, y el agua ya está haciendo estragos, tanto entre las familias que viven en zonas aledañas a los ríos como entre los productores agropecuarios.

Juan Carlos Calvimontes, viceministro de Defensa Civil, precisó que existen más de 9.000 familias han sido afectadas de algún modo por el temporal, que son 450 las viviendas con daños, de las cuales 80 son irrecuperables.

Hasta ayer, el informe del Viceministerio de Defensa Civil daba cuenta de que unas 3.000 hectáreas de cultivos presentaban afectaciones de consideración, de las cuales mil registran pérdida total. También se reportaron 3.000 cabezas de ganado afectadas.

“Son más de 60 los municipios afectados en el país, son siete los departamentos que están sufriendo las consecuencias de las inundaciones”, dijo Calvimontes, aclarando que Santa Cruz es el más golpeado, junto con Cochabamba. Asimismo, la autoridad reconoció que las intensas lluvias han dejado un saldo de 13 fallecidos en todo el país.

El pasado sábado se registraron crecidas desproporcionadas de los ríos Grande, Ichilo, Cotoca y Piraí, que han ocasionado boquetes en los diques de contención. Esta situación tuvo como consecuencia una serie de inundaciones, como las de Pailón y Hardeman.

Hasta ayer, Pailón estaba en máxima tensión ante el extraordinario aumento del caudal del río Grande, que amenazaba con afectar al área urbana de ese municipio.

Los vecinos, preocupados por la amenaza, pidieron al alcalde Agapito Castro que permita romper los diques de contención del trillo para que el agua pueda fluir y desaguar así la represa generada por el desborde del río.

Centenares de vecinos se congregaron para exigir al alcalde que agilice la intervención para que se abra una salida de agua de forma urgente. Advirtieron que se haría un cabildo si las autoridades no tomaban la determinación de manera urgente.

A pesar de las alertas, algunas familias se negaron a abandonar sus propiedades y desoyeron los reportes que mantienen la máxima alerta por la crecida de la cuenca.

El desborde del río acumuló “más de 300.000 metros cúbicos de agua en los defensivos de protección de la carretera y de la vía férrea”, explicó uno de los vecinos, Víctor Morales. Dijo que los tubos de alcantarillado que permiten el desagüe no abastecen la gran cantidad de agua acumulada que amenaza con desviarse hacia el casco urbano.

Los vecinos de Pailón temen que se pueda producir una riada similar a la ocurrida hace 20 años, en 2001, cuando la crecida del río Grande llegó hasta la plaza central del municipio.

Desde temprano, los grupos de rescate de la Gobernación intensificaron la labor de rescate. La Alcaldía habilitó albergues provisionales para atender a las personas desplazadas.

Paulo César Suárez, jefe de la unidad de Rescate de la gobernación, informó que en el municipio de Pailón tuvieron un equipo con ambulancia que logró evacuar a 47 familias de la comunidad Valle Hermoso.

En el caso de Pailas, los rescatistas de la Gobernación estaban trabajando en la evacuación de familias en tres comunidades: 12 de Octubre, Los Chacos y Barranco.

En el municipio de San Pedro, un grupo de pescadores voluntarios está cooperando a la Gobernación con la disposición de 19 lanchas con motor.
Suárez confirmó que el rescate de una persona que se encontraba desaparecida en el municipio de San Ramón, y que ya fue entregada a los familiares y autoridades del lugar.

En San Julián, otro de los grandes afectados por las lluvias, fueron evacuadas 48 personas por el Viceministerio de Defensa Civil. Fueron 39 personas de la comunidad Nuevo Amanecer, siete de la comunidad Illimani, y dos de la comunidad 1 de Julio, trasladadas a poblaciones más seguras, como Santa Fe y Madrecitas. De las 48 personas rescatadas, se reportaron 29 hombres, 19 mujeres y 14 menores de edad de ambos sexos.

Fue tal el aumento del agua que, según información oficial del Viceministerio de Defensa Civil, que, al ser rescatadas las personas se encontraban en el techo de sus viviendas.

El ministro de Desarrollo Rural y Tierras, Remmy Gonzales, realizó un sobrevuelo por los municipios de Pailón, Cuatro Cañadas, Okinawa, San Julián y El Puente, para verificar su situación ante la caída de fuertes lluvias.

En Cochabamba, debido a la lluvia persistente desde la noche del sábado hasta la mañana del domingo, se incrementó el nivel de las aguas del río Rocha, alertando a las familias del Valle Bajo.

En Tarija, dos personas de familia guaraní fueron reportadas como desaparecidas desde el sábado en las aguas del río Pilcomayo, cuando cruzaban en una embarcación artesanal, donde iban varias personas. Cerca de la orilla, la balsa se sumergió por la crecida.

Según datos de radio Abigail, de la localidad de Entre Ríos (Tarija), se trata de un joven de 23 años y una niña de cuatro años.

Germán Arce, capitán de la comunidad de Ñaguañaurenda, confirmó que ambas personas no lograron salir después de que la chalana se hundió y el resto de los ocupantes sí lo hizo.

El hecho sucedió cuando las personas cruzaban al poblado de Ibopeiti para pasar la Navidad.

“Se hundió la chalana y los ocupantes fueron arrastrados, algunos fueron recuperados a 8 kilómetros río abajo. Esperamos la ayuda de bomberos y rescatistas para encontrar a las personas que faltan”, mencionó Arce.

Desde el sábado los pobladores de Ibopeiti, Puerto Margarita y otros puntos aledaños se movilizaron para dar con el paradero del joven y la niña.

El Sistema de Alerta Pilcomayo informó que se ha emitido alerta roja por la crecida del río en la cuenca alta y baja a consecuencia de las precipitaciones pluviales. Auguró que la creciente también impactaría en Villa Montes.
Plan yrecursos

La cuantificación de los daños aún se encuentra en proceso, debido a la complejidad de la situación. El Gobierno ya ha puesto en marcha Plan Nacional de Emergencias 2021, que dispone de Bs 65,8 millones para atender emergencias.

Este plan consiste, entre otras cosas, en movilizar a las Fuerzas Armadas para apoyar en forma inmediata a las personas damnificadas, ayudándolas a recuperar sus pertenencias materiales y animales, armar campamentos y dotarles de alimentos y vituallas.

Pronóstico
La temporada de lluvias se alargará hasta marzo de 2022, por lo que se recomienda tomar recaudos en las carreteras, limpiar canaletas y no botar basuras en las calles, reportó ayer Ana Mendoza, del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi).

Ante la actual época de aguaceros, aconsejó tomar los cuidados necesarios, por ejemplo, en las carreteras hacia el norte del departamento de La Paz, Los Yungas y poblados cercanos a ríos.

“Se han emitido avisos de alerta hidrológicos por las lluvias y tormentas eléctricas que vamos a tener a nivel nacional, estas se van a ir registrando más que todo en el sector de Beni, trópico de Cochabamba y norte de La Paz”, enfatizó.

Señaló que los avisos de alerta hidrológicos estarán vigentes hasta el 28 de diciembre, tomando en cuenta que las lluvias acompañadas de tormentas eléctricas afectan a escala nacional, principalmente en el norte del territorio boliviano.

Según estos augurios del Senamhi, Calvimontes anunció precipitaciones considerables que ocasionarán más desbordes de ríos y generarán problemas en lugares que hasta el momento no registran inconvenientes por las lluvias.

Deforestación

Los municipios con problemas recurrentes de inundación a menudo tienen altos porcentajes de desmonte.

Los reportes de 2019 de la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN) indica que hasta ese año Okinawa había desmontado el 97% de su superficie, Cuatro Cañadas el 93%, San Julián el 92%, y Pailón el 68%.

“La gran mayoría de las inundaciones se da por no respetar las zonificaciones y por deforestar áreas de servidumbre que sirven de protección ante el rebalse de los ríos”, dijo José Antonio Rivero, del Searpi.

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