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El municipio de El Alto se comprometió a reponer todos los animales que resultaron muertos por el ataque de una jauría de perros salvajes la madrugada de este viernes. Al menos seis ovejas y 13 llamas y alpacas fueron atacadas por los feroces caninos que incluso arremetieron contra una de las comunarias.


“Se va a colaborar con el hermano que ha sufrido el ataque, porque son varios camélidos que han muerto y este es el medio de subsistencia de los comunarios, vamos colaborar, la empresa Colina también va a colaborar”, informó Nayda Veizaga, secretaria de Riesgos del municipio alteño y luego dijo que se debe poner un alto a este tipo de sucesos que empiezan a ser recurrentes.


La madrugada de este viernes al menos 19 animales fueron atacados por la jauría y mataron incluso a llamas que estaban preñadas, las familias de Manuel Tapia y Antonia de Acho fueron las perjudicadas, aunque el municipio solo habló de una familia. El ataque sucedió en Alto Milluni, una de las zonas que pertenece al municipio de El Alto, ubicada a 24 kilómetros de La Ceja de El Alto, cerca de un centro minero del mismo nombre.


Antonia de Acho relató que el ataque sucedió a las 03:00, aproximadamente. Cuando salió de su casa a las 05:00 los perros que seguían merodeando por el lugar la atacaron y tuvo que refugiarse de nuevo en su domicilio.


Según los videos que publicaron varios internautas en Facebook, principalmente llamas, alpacas y ovejas se encontraban en una gran extensión de terreno y eran protegidas apenas con alambres atados a troncos delgados que cedieron ante el empuje de los perros. Uno de los animales logró escapar, pero fue atrapado por la jauría cerca de la casa de la familia, relató la propietaria de los animales.


Luego de la queja a las autoridades locales, los damnificados cargaron los animales y la comunidad marchó en protesta hasta el municipio alteño donde exigieron el resarcimiento de los daños y las acciones  contra estas jaurías que amenazan al ganado de forma permanente.


El secretario general del vecindario lamentó que los perros vagabundos tengan una ley que proteja sus vidas y no exista ninguna norma que vele por los animales domésticos que crían para su subsistencia. Afirmó que ellos viven de la venta de carne y lana principalmente.


Los animales, dijo, suben desde el botadero municipal que está cerca de la zona y atacan al ganado y también a las personas. La alcaldesa de El Alto, Eva Copa, habló de reponer el ganado muerto y de la necesidad de tomar acciones para que los ataques de la jauría no ocurran de nuevo.

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