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El expresidente y candidato a la presidencia por Comunidad Ciudadana (CC), Carlos Mesa, compartió un foro con el presidente de Argentina Alberto Fernández, que abrió las puertas de su país para el refugio de Evo Morales en Buenos Aires. 

En ese ámbito, afirmó que las confrontaciones ideológicas están impidiendo que la región dé una respuesta más unitaria a la crisis, por eso afirmó que es el momento de “romper la lógica de amigos y enemigos, de derecha e izquierda” y trabajar por consolidar la verdadera integración para consolidar las bases de una colaboración mutua para enfrentar las consecuencias del Covid 19 y trabajar para una verdadera integración de la región.

Mesa participó en el encuentro titulado “Más Iberoamérica: reflexiones de futuro desde la política, empresa y academia", organizado por el Centro Internacional de Gobierno y Marketing Político (CIGMAP) de la Universidad Camilo José Cela (UCJC).

Participaron el presidente de Argentina, Alberto Fernández además de los expresidentes de Chile, Eduardo Frei; Colombia, Ernesto Samper; Ecuador, Jamil Mahuad; México, Vicente Fox; Panamá, Arístides Royo y Uruguay, Luis Alberto Lacalle.

El expresidente de Bolivia (2003-2005) exhortó que se debe dejar de lado las ideologías de izquierda y derecha porque “no vamos a salir de la pandemia bajo un clima de confrontación”.

Advirtió que el coronavirus nos ha puesto a todos a prueba y nos ha situado en un contexto de volatilidad, complejidad e incertidumbre con un desafío constante y decisivo para la gestión de cualquier plan de formación, trabajo o desarrollo profesional.

Insistió que es necesario más diálogo e intercambio de experiencias sobre el combate a la pandemia, fortalecer los organismos de integración regional, y que la vieja lógica de amigos y enemigos no debería ser “un referente para marcar la construcción de los espacios de integración”. 

Coincidente con Mesa, Ernesto Samper, expresidente colombiano, afirmó que “el concepto de integración nunca había sido tan importante y nunca estuvimos más desintegrados como estamos hoy”. 

En ese sentido, Jamil Mahuad, de Ecuador, comentó que en el diálogo que se daba en las Cumbres Iberoamericanas “había mucho respeto y mucha relación personal que permitió resolver muchos problemas” a pesar de concurrir, a veces, ideologías opuestas

Los expresidentes coincidieron en que los momentos excepcionales requieren respuestas excepcionales y esta pandemia es una prueba de fuego también para el liderazgo en Iberoamérica y para los gobiernos de la región.

El encuentro sirvió también para tender puentes en la colaboración público-privada y vistas a explorar los mecanismos e instrumentos de los que disponen gobiernos y empresas, así como para destacar la importancia de las alianzas entre diferentes actores para combatir los efectos de ésta y otras posibles crisis que puedan afectar a Iberoamérica.

Propusieron generar unas relaciones de mayor confianza entre empresarios y trabajadores, fomentar el aprendizaje colectivo en las empresas socializando las habilidades y capacidades individuales, de forma que se genere un clima social favorable y beneficioso.