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Las declaraciones del líder del MAS, Evo Morales, en su programa dominical “Evo es pueblo” sobre cómo influyó y pactó para el proceso electoral de 2020 provocaron la reacción de jefe de Comunidad Ciudadana, Carlos Mesa, quien consideró que esas palabras son la confesión de delitos. Sin embargo, Morales considera que era "su derecho y obligación consultar a los órganos del Estado".


“La declaración de Morales sobre su contubernio con funcionarios serviles del TSE y el TSJ para cambiar autoridades judiciales y afectar decisiones electorales es confesión de delitos y una muestra de que el complot masista contra la democracia en 2019 y 2020 fue gigantesco”, dice la publicación de la cuenta @carlosdmesag.


Evo Morales, dijo el domingo que pactó con vocales del Tribunal Supremo Electoral (TSE), magistrados del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) y del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), la personería de su partido, la convocatoria a elecciones y la sucesión presidencial. Dijo que recibió llamadas de las propias autoridades de estos tres órganos. Afirmó también que con algunos negoció “todo el día”.


Ahora, el expresidente dijo que esas comunicaciones fueron parte de su derecho. “Como presidente del MAS-IPSP es no solo un derecho, sino una obligación participar en consultas de órganos del Estado para evitar prorroguismo del gobierno de facto y garantizar elecciones”, publicó desde la cuenta @evoespueblo.


Los datos que brindó Morales coinciden con los hechos que se suscitaron entre 2019 y 2020 en el escenario político-electoral de Bolivia. Uno de ellos fue la batalla jurídica del MAS contra el TSE por su personería y dos recursos que presentó ante el TCP.


En octubre de 2020, a días de las elecciones el TCP rechazó la anulación de la personería del MAS luego que los opositores presentaran demandas sobre ese tema.


Sobre el TSJ, Morales dijo que recibió las llamadas de los propios magistrados y reveló que provocaron el cambio de la presidenta de este Órgano del Estado en ese entonces. El 16 de noviembre, una semana después de la renuncia de José Antonio Revilla a la presidencia del TSJ, María Cristina Díaz se hizo cargo de ese alto tribunal; pero solo permaneció ese puesto siete meses porque el 19 de junio, ocho magistrados le retiraron su confianza y la alejaron del cargo.


Finalmente, sobre el TSE aseguró que fue partícipe de la postergación de las elecciones. “He sido participe para postergar, porque finalmente el Tribunal Supremo Electoral se comunicó conmigo mediante algunos compañeros para postergar, yo calculé que (era) mejor, porque el gobierno de facto con la pandemia se estaba hundiendo más por la corrupción correspondiente”, dijo refiriéndose al mes de mayo de 2020.



 

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