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Rurig River Covarrubias es el exmilitar vinculado a Evo Morales y que está preso en la cárcel de máxima seguridad de Chonchocoro, en el altiplano de La Paz. El viernes este exuniformado fue apuñalado en una pugna de poderes que existe dentro ese penal. El herido fue trasladado al Hospital de Clínicas, informó el abogado Frank Campero.


“De acuerdo con la denuncia de mi cliente hubo una elección entre los mismos privados para escoger a los delegados y existe una pugna de poder dentro el penal; es en ese contexto que apuñalan al señor Covarrubias y como mi asistido está destinado en la cocina piensan que él hubiera enviado el cuchillo para que otros privados apuñalen a Covarrubias”, dijo el abogado Frank Campero.


Covarrubias fue acusado de facilitar la salida de la menor Noemí M. hacia Argentina cuando se supo que esta mantenía una relación sentimental con el expresidente. En septiembre de 2020 el exmilitar fue aprehendido y en ese entonces, se conoció que tenía una sentencia por el delito de violación y otra denuncia por el mismo delito en la localidad de Yacuiba. Con esos antecedentes fue internado en el penal de Chonchocoro desde ese entonces.


En diez meses Covarrubias se hizo de influencias dentro el penal y estaba interno dentro el pabellón B de donde pretendía ser delegado.


La agresión que sufrió Covarrubias fue conocida por el relato de  Luis Alberto Chalco, un reo que fue designado como cocinero del pabellón B y logró enviar un video y fotografías sobre la agresión que sufrió el viernes. En su video afirma que el viernes hubo un partido de fútbol en la cancha del penal y que después de ese evento los internos empezaron a consumir bebidas alcohólicas.


Explicó que los internos pretendían elegir a dos delgados y que existe una pugna entre dos bloques de reos que pretenden el control del pabellón. El penal de Chonchocoro cuenta con tres pabellones A, B y C.


En el pabellón A están los reos de mayor edad y los que no son considerados peligrosos; en el B están los que tienen delitos menores y detenidos preventivos, principalmente; mientras que en el pabellón C están los reos más peligrosos, los que tienen condenas de 30 años sin derecho a indulto.    


Alberto Chalco afirma que “salvó la vida” gracias a la intervención policial e identificó a cuatro internos de haber perpetrado el taque en contra de su persona. Pero él no fue derivado a ningún centro de salud, mientras que Covarrubias fue llevado al hospital de Clínicas donde fue operado y salió airoso de la cirugía. Ahora se espera que regrese al penal cuando sane de sus heridas.


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