Los mineros cooperativistas que llegaron a La Paz tienen actitudes contradictorias. Mientras un grupo de 100 dirigentes aproximadamente ingresó a Palacio de Gobierno a negociar con las autoridades, sus compañeros hostigan a la Policía con el uso de dinamita en cercanías de la plaza Murillo.
La marcha dejó de ser pacífica para convertirse en una manifestación violenta que busca el derrocamiento del Gobierno de Rodrigo Paz. La principal consigna es “hasta que caiga”. Sin embargo, sus dirigentes participan de la reunión convocada por el propio Gobierno.
La Central Obrera Boliviana acordó un paro indefinido en un ampliado el pasado 1 de mayo. Entre las demandas expuestas se mencionaba un incremento salarial (a pesar que ya se dispuso uno desde enero de este año) y la exigencia de la abrogación de la Ley 1720. El pasado miércoles 13 de mayo, la norma fue abrogada. Otra de las demandas asumidas por la COB se relaciona con los daños provocados por la gasolina desestabilizada, que YPFB aseguró que no volverá a ocurrir.
A las movilizaciones impulsadas por la COB se sumaron sectores como el magisterio y los mineros, además de los bloqueos de carretera protagonizados por sectores afines a la anterior gestión de gobierno del MAS. En la última semana, y precisamente desde estos sectores, se ha elevado el pedido de renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Unos 10.000 cooperativistas mineros llegaron hasta la sede de Gobierno con una agenda específica que no incluía la renuncia del presidente. Ellos pedían el reconocimiento de una sola federación de cooperativas, Fencomin, y, desconocer a la otra federación que se está formando, Fecmabol.
Los otros pedidos eran la provisión de material explosivo para sus labores y la asignación de nuevas áreas de trabajo. El 23 de abril, los cooperativistas llegaron a Palacio para negociar con el Gobierno, pero el presidente Paz no pudo asistir a ese encuentro. Los mineros calificaron como una “humillación” esa ausencia y amenazaron al Gobierno. El 12 de mayo, cuando todos los sectores presionan al Ejecutivo, los dirigentes de Fedecomin La Paz instruyeron una marcha sobre La Paz para protestar.
El miércoles en la noche ingresaron a la ciudad de El Alto a bordo de buses, camiones, volquetas y vehículos particulares. El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, calificó como “marcha VIP” de evistas, lo que provocó una mayor molestia en los mineros.