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El ministro de Salud, Jeyson Auza, criticó este jueves la “incapacidad” de los Servicios Departamentales de Salud (Sedes) al no poder aplicar las vacunas anticovid que recibieron y solicitó transferirlas antes de que caduquen.

Su pronunciamiento surge ante las alertas que surgen en algunos departamentos sobre inyectables que ya no pueden ser almacenados por la poca afluencia de la población a los puntos de aplicación.

Si tienen la incapacidad para administrar las vacunas, solicitamos que las transfieran al Ministerio de Salud, para que nosotros cumplamos nuevamente las funciones operativas y cumplamos con la vacunación, si se cuenta con la incapacidad de administrar esas dosis”, dijo la autoridad.

En Pando, Beni y La Paz, autoridades regionales de salud advirtieron que existen dosis próximas a caducar, sobre todo en el área rural, que tendrían que ser trasladadas a cámaras de frío para su conservación.

La conferencia de prensa:


“Nuestro país es el que tiene menor porcentaje de desperdicio de vacunas, 10 por ciento, que es el factor de pérdida en el mundo, nosotros hemos optimizado nuestra labor, y hemos tenido un factor de pérdidas mínimo. No nos vamos a dar el lujo de no utilizar las vacunas en nuestra población que lo necesita”, insistió.

Recalcó que las autoridades departamentales de salud son las encargadas de asegurar la vacunación para la población y no consideró necesario que se debe llegar a establecer cierta obligatoriedad.

“No deberíamos llegar al punto de obligar a la población a vacunarse, porque no debería haber ningún elemento de convencimiento más fuerte que la protección de la salud de uno, de su familia y de su comunidad”, acotó.

Reiteró que existen seis millones de dosis que esperan ser utilizadas y consideró prematuro hablar de un “daño económico al Estado” por el vencimiento de los inyectables, anticipando que Bolivia podrá encarar 2022 con “una crisis sanitaria controlada”.

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