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El Ministro de Salud, Jeyson Auza, defendió la estrategia emprendida por el Gobierno central para contener la tercera ola de contagios por Covid-19 sin recurrir a la cuarentena rígida. El fortalecimiento y ampliación de la atención en el primer nivel es la base de su plan de contención y mitigación de casos.

Auza destacó que el gobierno “ha realizado grandes esfuerzos frente a la pandemia” como la aplicación de pruebas masivas de diagnóstico para una atención más oportuna. El ministro refirió el reconocimiento de la OMS y la OPS al trabajo que realizan y que se refleja "en las bajas cifras de casos".

En un informe presentado a través de la señal de Bolivia TV, la autoridad de Salud enfatizó la labor de atención en los centros de salud primarios como parte importante del éxito en el control y mitigación de la enfermedad. Las brigadas médicas, con más de 2.600 profesionales movilizados, permitió la detección temprana de los casos y la aplicación de un tratamiento adecuado.

Auza resaltó que Bolivia “es el tercer país de las Américas que más invierte en el primer nivel de atención”, una gestión que viene siendo sostenida desde 2017. Asegura que la baja tasa de letalidad, entorno a un 2% “es tres veces menor que a la tasa de la primera ola, cuando era superior al 6%”.

Sin embargo, Bolivia, en 296 días de pandemia en 2020 acumuló 160.124 casos de Covid-19, mientras que en 128 días de pandemia en 2021 acumuló 157.424 casos de coronavirus. Esto demuestra que este año, que solo suma la mitad del tiempo vivido en pandemia el año pasado, Bolivia prácticamente igualó la cantidad de contagios

Casi a la misma hora, desde Santa Cruz, en el reporte epidemiológico, el gerente de Epidemiología del Sedes daba cuenta de que los casos, lejos de estar bajo control se están disparando, en un momento justo en que se acabaron las vacunas

En el repaso que realizó la autoridad de Salud a las acciones emprendidas por el Ejecutivo para paliar la pandemia destacó la llegada de vacunas al país para inmunizar a la población, comenzando por los trabajadores de salud y priorizando a los adultos mayores.

Desde el 28 de enero, cuando llegaron al país las primeras 20.000 vacunas Sputnik V, se han recibido, en total 1.260.200 dosis. 

Auza informó que la campaña de vacunación priorizó la atención en fronteras para frenar y detener el ingreso de la cepa brasileña. También se refirió a la entrega de insumos y dotación para los hospitales que se entregó tanto en Cobija como en Beni para “trabajar de manera anticipada en el control de la enfermedad en los puestos fronterizos”.

La masificación de las pruebas diagnósticas supone el tercer eje de la estrategia propuesta por el Ministerio (reforzar el primer nivel y las vacunas son los otros dos ejes). 

El ministro señaló la demora en la entrega de resultados y las pocas pruebas que se realizaron durante la primera ola de la pandemia. En cambio, bajo su gestión, se determinó realizar las pruebas antigénicas nasales de manera gratuita para identificar los casos positivos y aislarlos.

Vale aclarar que al inicio de la pandemia, Bolivia apenas contaba con un laboratorio (Cenetrop) para realizar las pruebas de PCR y que estas pruebas requerían 24 horas para conocer su resultado. La habilitación de las pruebas de antígeno nasal que se aplican hoy en el país no existían entonces y como sistema de detección se lograron adquirir durante la segunda ola de Covid-19.

El especialista en sistemas de Salud de la OPS, Julio Pedraza, reforzó el mensaje del Ministro de Salud valorando los ejes de intervención propuestos por la autoridad. “Los países con un primer nivel resolutivo son los que mejor han respondido a la pandemia”, aseguró.

También celebró la implementación del Sistema Universal de Salud que permite superar la “barrera económica, que es la barrera principal para el acceso a la salud”. Insistió en sostener los “esfuerzos para que la gratuidad sea realmente efectiva”.

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