Escucha esta nota aquí

La prueba de coronavirus que se le practicó al ministro de Defensa, Luis Fernando López, resultó negativa; la autoridad se había auto confinado luego de que su esposa, Katya Fuertes Gutiérrez, diera positivo hace diez días.

Los días de cuarentena que cumplió en su domicilio han sido "una época de reencuentro con uno mismo y para valorar más a la familia", dijo López a EL DEBER, a tiempo de indicar que sus hijos también dieron negativo.

Sobre el estado de su esposa, "ella está estable" informó, aunque con algunas molestias propias de la enfermedad, "pero nada que revista mayor gravedad".

López confesó que los días de incertidumbre los aprovechó para leer bastante e informarse más sobre el Covid-19 y la medidas de bioseguridad que se deben aplicar para minimizar el riesgo de contagio. 

Regresa el martes

Si bien López no ha dejado de trabajar sosteniendo reuniones con sus viceministros con quienes coordinó las tareas que ha venido ejecutando las Fuerzas Armadas, desde el martes, retomará sus funciones a pleno visitando los centros de aislamiento que se edificaron en las fronteras.

A esto se suma que deberá apoyar las acciones que ha iniciado el Gobierno para atender el conflicto en K'ara K'ara (Cochabamba) y todos los demás frentes que se tienen, "misiones muy específicas y no puedo darme el lujo de quedarme en casa. Saldré con todas las medidas de seguridad".

En conversación con EL DEBER, al ministro se lo sentía tranquilo porque además, la recuperación de su esposa va bien. Estuvo pendiente de sus resultados y la de sus hijos y sintió alivio cuando estos dieron negativo.