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El ministro de Gobierno, Arturo Murillo, reveló este jueves que la seguridad en la residencia de México en La Paz responde a que se recibió información sobre un intento de toma y quema de ese espacio por parte de organizaciones sociales afines al MAS, que pretenderían sacar al exministro Juan Ramón Quintana, a quien responsabilizan por la caída de su partido y su salida del poder.

Sostuvo que la situación en la embajada mexicana, en cuanto a mecanismos de control, es normal y que el refuerzo de presencia de uniformados es en la residencia, donde se encuentran nueve exautoridades del Gobierno de Evo Morales de las cuales, cuatro tienen mandamientos de aprehensión.

Nos amenazan con llevarnos a la Corte Internacional de Justicia, allá nos veremos, con mucho gusto y veremos quién ha violado los tratados, nosotros, protegiendo la embajada, o ellos, habiendo dado asilo a Evo Morales”, manifestó la autoridad.

Sus declaraciones:


Murillo calificó como un “ataque” el anuncio de la administración de Andrés Manuel López Obrador de acudir ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por el “asedio” que a su juicio existe en las instalaciones diplomáticas de México en La Paz.

“Nos parece que los únicos que permiten que se violen los tratados son las autoridades de México, por haber asilado al señor Evo Morales, autor de terrorismo, por permitirle que haga declaraciones”, enfatizó el ministro que negó de que se hubiera revisado un vehículo oficial de la Embajada tal y como lo denunció el Gobierno mexicano.

A su turno, el ministro de la Presidencia, Yerko Núñez, recalcó que lo único que se hace es brindar seguridad a la residencia de México y consideró que la denuncia de ese país es “más política” y “no corresponde” y que el Gobierno de Jeanine Áñez presentará los descargos correspondientes.