Escucha esta nota aquí

Los festejos de un nuevo aniversario del Estado Plurinacional, además de austeros, tuvieron otro matiz: la ausencia de los sectores indígenas de tierras bajas. Bartolinas, trabajadores y sectores afines al Gobierno formaron parte de esa especie de corte que se sumaron al festejo.

Ponchos, polleras, whipalas, y hasta fragmentos de los discursos hacían alusión signos y cosmovisión andina, pero no había ningún símbolo que represente a indígenas del oriente boliviano. La celebración comenzó con una ofrenda a la Pachamama en la Casa Grande del Pueblo.

Este acto fue dirigido por amautas que dirigieron la ceremonia con plegarias en idiomas originarios.

Luego el acto siguió con una serie de discursos. Siguiendo un programa pre establecido, participaron como oradores la ministra de la Presidencia y actual canciller interina, María Nela Prada, que hizo referencia a la fundación del Estado Plurinacional.

En su intervención sostuvo que es necesaria “la complementariedad entre el campo y la ciudad, de integración entre oriente y occidente”. Prada realizó un saludo en guaraní, como parte inclusiva de su discurso.

Luego participaron la secretaria ejecutiva de la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia “Bartolina Sisa”, Segundina Flores, y el secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Juan Carlos Guarachi.

Después se escucharon los discursos del vicepresidente, David Choquehuanca, y del presidente Luis Arce Catacora.

En su intervención, Choquehuanca habló de mantener la unidad nacional para conseguir la reconstrucción de Bolivia en base a los principios de dignidad, complementariedad, equilibrio y equidad. Además, llamó a recuperar la herencia cultural de los pueblos indígenas.

Hay que reconstruir nuestro Ayllu frente al principio del capitalismo global, todos los pueblos Abya Yala estamos obligados a ser consecuentes con la cultura de la vida, y volver al camino de la unidad”, dijo.

Por su parte, Arce usó su espacio para criticar al Gobierno de transición, al que acusó de querer destruir al Estado Plurinacional.

Aseguró que la anterior administración intentó aniquilar la democracia intercultural”, mediante “la eliminación de los símbolos del Estado Plurinacional, como nuestra wiphala, que fue cortada, pisoteada y quemada", dijo.

El politólogo Guillermo Bretel Maia, observó que Arce recuerde el retiro de la whipala como ofensa al pueblo boliviano, “pero —convenientemente— no dice nada sobre el retiro de la bandera de la flor de patujú que representa a los pueblos indígenas orientales”.

“Es incoherente nuevamente con el discurso inclusivo de Choquehuanca y una nueva falta de respeto para los pueblos del oriente boliviano”, sostuvo.

Este viernes Bolivia celebró el duodécimo aniversario de la fundación del Estado Plurinacional, un hecho que reconoció los derechos de los pueblos indígenas originarios, tanto de oriente y occidente del país, representado en 36 naciones.

 

Comentarios