Este viernes concluyó una confusa cumbre minera. En una semana cambió de modalidad dos veces, no hubo la inauguración programada, pero lograron instalar el evento en el lugar que estaba fijado. En horas de la tarde se leyeron las conclusiones de las mesas y se pudo divisar al menos 11 ejes que tendrá la nueva norma.
Ley o Código, la mayoría se inclinó por un nuevo Código Minero. “Este nuestro Código de Minería va a tener dos partes, la primera, como todo código, como toda norma, la parte sustantiva, que reconoce derechos, y la parte dos, la norma adjetiva, los procedimientos que vamos a tener. Estará dividido por capítulos y tendremos un código estructural”, dijo el encargado de la lectura de las conclusiones.
El primer punto se refirió a la forma de administración de los recursos naturales. También abarca la modalidad de contratos; la unidad de medida; juzgados especializados; ampliación de los créditos y simplificación de trámites; creación de un Consejo Nacional Minero; creación de una Policía Minera; formalización de la actividad minera; uso del mercurio; capítulo de incentivos. Finalmente, contempla la posibilidad de abrir mercados internacionales.
En el primer caso señalaron que, si bien por mandato constitucional, los recursos son del pueblo boliviano, se debe establecer cómo se administrará esos recursos naturales.
Sobre la modalidad de contratos, debe haber certeza jurídica que permitan la atracción de capitales, establecer contratos diferenciados según la escala y el riesgo de la actividad.
Como unidad de medida se conservará la cuadrícula minera, pero se propone que se trabaje en otros tipos de medida.
Sobre los juzgados especializados, proponen una jurisdicción y competencia de minería especializada, que resuelvan los conflictos del sector.
El FOFIM será el eje para que se amplíe la cartera de créditos, se simplifiquen los trámite y se permitan financiamientos externos.
Creación de un Consejo Nacional Minero compuesto por varios ministerios: Minería y Metalurgia; Defensa; Planificación.
La Policía Minera se proyecta como un cuerpo de defensa al operador minero. Actualmente se denuncian avasallamientos que no tienen dónde ser procesados y por eso es necesario crear policías especializados.
La formalización de la actividad minera, en base a una coordinación interinstitucional. Se exigen licencias ambientales, pero no hay facilidades para obtenerlas. Por tanto, se demanda simplificar y desburocratizar estos procesos.
De acuerdo con los compromisos internacionales, se debe hacer nuevo procedimiento para el uso del mercurio y otros pasivos ambientales. La ley actual no contempla los pasivos ambientales.
Formular un capítulo dentro el nuevo Código referido a incentivos para que pueda ayudar en toda la cadena productiva. En el tema de comercialización, hay particularidades que deberán ser integradas.
El Código también abordará las normas ISO, para que los actores productivos mineros que cumplan con el medio ambiente podrán acceder a mercados internacionales.
Finalmente, manifestaron que un grupo más pequeño procederá a la redacción del proyecto que será puesto a consideración de los actores cuando se concluya.