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El ministro de la Presidencia, Yerko Núñez, afirmó que el plan de la reactivación económica permitirá dar un respiro en las finanzas a las familias bolivianas, que han sufrido por falta de trabajo en esta época de pandemia. “Cuidado que después de un coronavirus pasemos a una corona hambre”, aseguró.

La autoridad hizo esta afirmación en la población de Reyes (Beni), donde este jueves sostendrá una reunión técnica con autoridades municipales para el análisis de factibilidad de nuevos proyectos y posibles financiamientos.

Núñez indicó que la caída del precio internacional del petróleo fue uno de los principales factores para que la crisis se agudice en Bolivia en esta época de pandemia. “Durante la bonanza económica el precio del barril llegó a costar más de $us 160, pero hace un par de meses una piedra en la calle valía más que un barril de petróleo”, sostuvo.

Los otros factores que influyeron en la economía, según Núñez, fueron las inundaciones, la sequía y la pandemia del Covid-19. Esta última enfermedad golpeó al planeta. “Pero nosotros vamos a reactivar la economía del país con los alcaldes que son los que conocen los problemas de sus regiones”, indicó.

Pidió a la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) que responda a las autoridades de las provincias sobre los proyectos viales e interprovinciales que están en desarrollo y que aún no se han terminado.

Finalmente, Núñez comparó los ingresos de un ciudadano común con los del Gobierno nacional. “Un ciudadano al que no le pagan su sueldo durante dos, tres o cuatro meses tiene que recurrir a un amigo para que le preste plata o pedir donaciones, eso mismo le pasa al Gobierno. No hay impuestos, el barril de petróleo se cayó y no hay dinero, pero cuando recurrimos a prestarnos dinero, la Asamblea Legislativa nos bloquea”, cuestionó.