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Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), señaló que el Gobierno de Evo Morales se gestó un autogolpe al no aceptar ir a una segunda vuelta con su rival inmediato en las elecciones generales. También comentó que el fraude electoral se evidenció en todo el proceso electoral, además rechazó que se conforme una Junta de Notables, por lo que sugiere una salida constitucional a la crisis boliviana.

"Si hubo un golpe de Estado en Bolivia, ocurrió el 20 de octubre cuando el señor Evo Morales quiso quedarse en el poder en la primera vuelta", expresó Almagro.

También llamó a la Conferencia Episcopal de Bolivia que instale una mesa de diálogo con todos los actores políticos para buscar la paz.

Carlos Trujillo, embajador de Estados Unidos en la OEA, rechazó que se haya dado un golpe de Estado en Bolivia, toda vez que Evo Morales renunció a la presidencia, además de afirmar que en el proceso electoral se encontraron evidencias suficientes de un fraude.

"Fue un intento del Gobierno de subvertir la decisión del pueblo boliviano (por el fraude en las elecciones)", dijo Trujillo.

Gustavo Tarre, embajador de Venezuela (de línea de Guaidó), indicó que el fraude electoral fue latente, lo que invalida el proceso, además condena la violencia ejercida por ambos lados, pero principalmente por los grupos gubernamentales. "El orden constitucional se rompe cuando el presidente se quiere reelegir indefinidamente", expresó.

Luz Elena Baño Rivas, embajadora de México, pidió que la transición política sea pacífica y transparente para preservar la democracia en Bolivia. También reafirmó su decisión de otorgar asilo a toda persona que está siendo perseguida por cuestiones políticas o que su vida corra peligro. Además sugirió que los logros sociales alcanzados por el Gobierno de Evo, se mantengan en pos de fortalecer la democracia y la incorporación en la vida social a las clases humildes.

El representante de República Dominicana llamó al diálogo y a la paz en Bolivia, además de instar a las autoridades a preservar los derechos humanos y tener autocontrol en el uso de la fuerza. También resaltó la importancia de una transición transparente.

"Si hubo un golpe de Estado, fue el 20 de octubre cuando el señor Evo Morales quiso quedarse en el poder en la primera vuelta", sentenció Almagro.

También llamó a la Conferencia Episcopal Boliviana para que instale una mesa de diálogo con todos los actores políticos para buscar la paz que fue quebrantada por un "fraude vergonzoso".

Mientras, la representante de Bolivia leyó la carta del embajador Diego Pary, quien no asistió. Es así que llamó a la OEA para que convoque a la pacificación y no a la confrontación, además de acusar que el fraude y la segunda vuelta solo fueron excusas para romper el orden constitucional. 

En tanto, Hugo Cayrús, representante de Uruguay y Ruth Tapia, de Nicaragua, acusaron como un golpe de Estado, la salida de Evo de la presidencia. "Hoy el presidente constitucional del Estado de Bolivia se encuentra en el exilio y el poder en las fuerzas de las armas", dijo el embajador uruguayo.

La delegación de Antigua y Barbuda respaldó al expresidente Evo y "no concibe la interrupción de un Gobierno elegido democráticamente" y señala que el país se encuentra bajo "control militar".

Gerardo de Icaza del Departamento de Observación Electoral de la OEA señala que se recibieron 250 denuncias del supuesto fraude en las elecciones presidenciales en Bolivia el pasado 20 de octubre.

También afirmó que de acuerdo a la auditoría realizada y todas las irregularidades del proceso, resulta improbable que Evo haya obtenido el 10% de diferencia para evitar la segunda vuelta.

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