El ministro de Gobierno, Marco Oviedo, manifestó que la amenaza de las organizaciones sociales del trópico de Cochabamba afines al expresidente Evo Morales, de tomar pacíficamente las unidades militares y policiales, confirma la tesis del Gobierno respecto a que estas movilizaciones son una conspiración financiada por el narcoterrorismo.
La autoridad apuntó al líder cocalero de ordenar a sus seguidores a rodear los cuarteles para que sean “tomadas por el narcoterrorismo”.
“Esto (situación) reafirma la tesis del Gobierno boliviano de que no estamos viviendo un conflicto social con sectores de diferentes regiones de nuestro país”, afirmó inicialmente Oviedo en conferencia de prensa.
Luego, el titular de Gobierno complementó que el país vive “una conspiración financiada por el narcoterrorismo el fin de violentar nuestro ordenamiento constitucional legal”.
La declaración de Oviedo se produce luego que ayer al menos 15 centrales de Chimoré determinaron ingresar en vigilia, a fin de tomar las instituciones militares como Umopar, Garras, entre otros, ante la aprobación de la Ley de Estado de Excepción por parte del presidente Rodrigo Paz Pereira.
“No nos hacemos responsables de lo que pueda pasar en el trópico de Cochabamba, tanto con militares y policías. El pueblo está cansado, el pueblo responderá, que no se equivoque con Chimoré. Las bases ya rebasaron, con esta ley da desconfianza”, afirmó uno de sus dirigentes.
El representante pidió a la Policía pensar dos veces antes de intervenir en los puntos de bloqueos, que a la fecha suman 40 días en el país en el que exigen la renuncia del primer mandatario.