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El Pacto de Unidad, que está conformado por cinco confederaciones, ya cambió a tres de esas cabezas, solo faltan dos. También están en ese camino el Movimiento Al Socialismo (MAS), que ya llamó a sus departamentales para renovar las directivas, y la Central Obrera Boliviana (COB), cuya directiva finalizó su mandato en 2019. Así el MAS pretende el cambio de liderazgos que reclamaba el diputado Rolando Cuéllar.


La primera organización que llamó al cambio fue la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), que en noviembre del año pasado llamó a un congreso y los campesinos eligieron como líder máximo a Ever Rojas, un campesino del norte de Potosí que ahora acompaña a Evo Morales en todos los viajes que realiza en esta campaña para la segunda vuelta.


Cuatro meses más tarde, Segundina Flores, principal líder de las mujeres campesinas, llamaba a un congreso para renovar la directiva de la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia – Bartolina Sisa.


Flores estaba habilitada para ser reelegida, pero las fricciones con Evo Morales minaron su liderazgo, los bloques occidente y oriente se aliaron para elegir a la ex diputada Flora Aguilar como nueva ejecutiva. Segundina Flores no participó de ninguno de los actos que el MAS convocó y donde se tenía confirmada la presencia de Evo Morales. La líder campesina fue una de las que criticó la elección de los candidatos a alcaldes y gobernadores.


El domingo 28 de marzo, la Confederación Sindical de Comunidades Interculturales Originarias de Bolivia (Csciob), concluyó su congreso y eligió a Esteban Alavi Canaviri, un campesino de Santa Cruz que reemplazó al yungueño Henry Nina, que hoy se desempeña como presidente ejecutivo interino de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC).


Así los tres grupos más grandes del Pacto de Unidad renovaron sus directivas por los próximos dos años y ahora esperan que los dos restantes empiecen su renovación. Son los nuevos cuadros políticos del MAS que deben trabajar en la campaña 2025.


Los faltantes


El Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (Conamaq) y la Confederación Indígena del Oriente, Chaco y Amazonia de Bolivia (Cidob), son las dos organizaciones que deben definir sus direcciones y articular el Pacto de Unidad.


La comisión nacional de la Cidob se reunió en febrero y ocho de las 13 organizaciones acordaron realizar la “gran asamblea nacional” de los pueblos indígenas entre los días 20, 21 y 22 de mayo en la ciudad de Santa Cruz donde elegirán su nueva directiva.


En el caso del Conamaq hay un problema que se desató con la suspensión de dos dirigentes. A principios de marzo, Apolinar Apaza Mamani, Jiliri Apu Mallku, del Conamaq; y Rómulo Limachi, secretario de la Comisión de Tierra y Territorio de la misma organización, fueron identificados como los dirigentes que grabaron una conversación telefónica del presidente Luis Arce. 


Ambos dirigentes fueron suspendidos de sus cargos, Apaza debía convocar a un T’anta Ch’awi, que es equivalente a un congreso para elegir a los nuevos dirigentes, pero no se hizo.


El 8 de febrero, la dirección nacional del MAS emitió el instructivo 01/2021 en el que manda a las direcciones departamentales a organizar congresos ordinarios departamentales para renovar las directivas, estos encuentros deben realizarse entre mayo y julio de este año. Luego se llevará a cabo el Congreso Nacional para renovar la directiva masista, que sigue en manos de Evo Morales.


La COB


En el caso de la Central Obrera Boliviana (COB), su dirigencia cesaba en sus funciones en 2019, pero a raíz de las elecciones de aquel año, luego los problemas políticos y finalmente la pandemia impidieron la realización de un congreso para elegir al nuevo Comité Ejecutivo Nacional.


En enero de 2020, poco después de los conflictos políticos, Juan Carlos Guarachi convocó a un “ampliado” en la ciudad de El Alto y logró que su mandato se extienda hasta febrero de 2022. Ese mandato fue reconocido por el Gobierno de Jeanine Áñez a través de una resolución del Ministerio de Trabajo, que reconoció ese “ampliado”. De ese modo los directivos del máximo ente laboral del país seguirán en funciones por dos años más, es decir, hasta febrero de 2022.


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