El presidente Rodrigo Paz respondió al distanciamiento del empresario y político Samuel Doria Medina con un llamado a dejar de lado los intereses particulares y trabajar por el país, pero evitó pronunciarse directamente sobre las denuncias de falta de transparencia formuladas por el líder de Unidad Nacional.
“Es momento de ponerle el hombro a Bolivia. El que quiera ayudar, ayuda. Hay que ponerse en función del país y no de intereses personales”, afirmó Paz al ser consultado en Tarija sobre la ruptura de la alianza y el futuro del ministro de la Presidencia, José Luis Lupo.
El mandatario tampoco garantizó la continuidad de Lupo, quien fue candidato a la Vicepresidencia junto a Doria Medina en las elecciones de 2025 y se convirtió después en la principal expresión de ese entendimiento político dentro del gabinete. Por el contrario, Paz confirmó que continuará realizando cambios ministeriales y sostuvo que esas modificaciones deben entenderse como parte normal de la gestión y no como una crisis.
“Hace unas semanas indiqué que vamos a ir haciendo cambios. La diferencia nuestra es que los cambios no los observamos como crisis, sino como algo normal, en función de nuevos actores que puedan cumplir y agradeciendo a aquellos que se retiren”, declaró el jefe de Estado.
Paz puso como ejemplo la reciente incorporación de un nuevo ministro de Defensa, pero no mencionó directamente a Lupo ni aclaró si permanecerá al frente del Ministerio de la Presidencia.
La respuesta se produjo después de que Doria Medina afirmara que el ministro “ha cumplido un ciclo” y está “con un pie afuera” del Ejecutivo. En una entrevista con ERBOL, el empresario sostuvo que Paz construyó otros círculos de confianza en los que su antiguo compañero de fórmula ya no tendría espacio.
Según Doria Medina, varias iniciativas de Lupo fueron frenadas y el ministro no fue tomado en cuenta inicialmente para integrar el gabinete de crisis creado durante los conflictos sociales. No obstante, reconoció que posteriormente tuvo una participación importante en el diálogo y en la elaboración del decreto de estado de excepción.
“Lupo está y no está. Porque si hubiera tenido toda la confianza y el respaldo del presidente, esto hubiera tenido otro ritmo”, afirmó el líder de Unidad Nacional.
Doria Medina también ratificó que ya no se considera aliado del Gobierno. Condicionó cualquier respaldo futuro a que Paz fortalezca la lucha contra la corrupción y realice cambios en su equipo. “Si sigue la corrupción, desde luego que no vamos a apoyar; no vamos a ser cómplices”, señaló.
Consultado sobre esas acusaciones, Paz evitó entrar en una confrontación directa. “No soy yo para opinar sobre la voluntad o los criterios del señor Samuel. Creo que Bolivia necesita de todos”, manifestó.
Luego trasladó el debate hacia las reformas que pretende impulsar su administración. Mencionó la propuesta de distribución de recursos denominada 50/50, la necesidad de fortalecer las economías regionales y la eliminación de lo que define como un “Estado tranca”, expresión con la que alude a las trabas institucionales que afectan al Gobierno central, las gobernaciones y los municipios.
“El sistema está quebrado. No es que una instancia esté quebrada; el sistema está quebrado y hay que cambiarlo entre todos”, sostuvo.