Escucha esta nota aquí

Ni siquiera el tuit de Evo Morales tranquilizó a sus bases quienes le pidieron dejar de lado a las personas que hicieron daño al MAS y ahora quieren retornar al poder sirviéndose de las organizaciones sociales.


“La Asamblea Legislativa sancionó la ley que garantiza elecciones en #Bolivia con un plazo, una fecha límite, definitiva, impostergable, que blinda de posibles chicanas con garantes internacionales; y lo que es más importante: evitará una nueva masacre”, señala el tuit del expresidente.


Pero la ejecutiva de las mujeres campesinas, Segundina Flores, explotó y lanzó todas las acusaciones sobre los “profesionales” y “clase media” que condujeron el gobierno y pidió a Evo Morales que deje de lado ese entorno que hizo daño y que quiere seguir ese camino.


“Desde la vicepresidencia nos obligaban a llevar al MAS. Esos señores que rodean al expresidente Evo Morales, que no lo lleven a este mal camino sin información de los hermanos dirigentes movilizados. A nosotros nos echan la culpa y nos dicen traidores, nosotros estamos defendiendo la protesta y la estructura orgánica, no solo eran las elecciones”, dijo Flores en conferencia de prensa.


Luego aseguró que todas esas personas intentan volver a manejar esta fuerza política y aparecen en tiempos de elecciones cuando son los campesinos los que llevan la lucha en las calles y en las carreteras.


“Por eso, quiero decir a esos señores que actúan en nombre de nosotros, al favor de nosotros, a la lucha de nosotros, no van a seguir manejando el instrumento usando el nombre del hermano Evo”, espetó.


Las declaraciones se produjeron en la conferencia de prensa en la que el Pacto de Unidad, que reúne a los movimientos afines al MAS, rechazó la Ley de Convocatoria a Elecciones. Cuatro de cinco dirigentes fustigaron la Ley, pero Segundina Flores parece que esperaba este momento para revelar todo lo que sucede dentro de la organización. 


Morales se encuentra en Argentina rodeado de algunos de sus colaboradores que gobernaron con él, entre ellos Sacha Llorenti, Gabriela Montaño, Susana Rivero, o el exvicepresidente, Álvaro García Linera.


El malestar de los movimientos afines a Morales viene desde la designación de candidatos, porque las organizaciones eligieron a David Choquehuanca como candidato presidencial, pero Morales impuso a Luis Arce Catacora. Luego fueron las listas de candidatos, las organizaciones elegían a  determinado dirigente, pero en Buenos Aires cambiaron las listas.


Esos actos llevaron a protestar a los dirigentes que, pese a las imposiciones, decidieron nombrar a Evo Morales, como jefe nacional de campaña y coordinan con él todas sus acciones.