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El mayor de Policía, Jhamil Jhasmany Sandy Gonzales, fue dado de baja definitivamente de la Policía por cortar de su uniforme la wiphala durante los conflictos de 2019. La decisión fue asumida por el Tribunal Disciplinario Departamental de Cochabamba y queda el Tribunal Nacional para su apelación.


“Dicta resolución sancionatoria en contra del mayor Jhamil Jhasmany Sandy Gonzales por haber cometido la falta grave prevista en el artículo 14 numeral 3 y numeral 10 de la Ley 101. Imponiéndole en consecuencia la máxima sanción prevista en el artículo 14 de la Ley 101 es decir: ‘Baja Definitiva de la Institución sin Derecho a Reincorporación’, señala el primer punto del fallo policial.


Sandy Gonzales aparece en un video en el que arranca los símbolos patrios de la bandera nacional y la wiphala de su brazo izquierdo y luego corta la parte de la wiphala, mientras sus camaradas jalean la acción y gritan, “ahora somos república”, luego estallan los gritos de júbilo.


En enero de este año, el viceministerio de Descolonización presentó una denuncia en contra de 26 uniformados por quemar la wiphala y por instigar al motín policial que luego derivó en la renuncia de Evo Morales a la Presidencia del país, son esos procesos que están avanzando en las instancias internas de la institución.


Sandy Gonzales se convierte en el cuarto oficial de alto grado que es dado de baja de la Policía, aunque se trata de un tribunal de primera instancia, pues queda el tribunal nacional disciplinario de la Policía que puede ratificar o rechazar esa decisión departamental.


Al igual que el Mayor Sandy, también fueron dados de baja, el general Yuri Calderón, el coronel Nelson Flores y el capitán Marcelo Gutiérrez, todos en el mismo tribunal disciplinario de Cochabamba. Fue en ese departamento donde se inició el motín policial en 2019.


El tribunal policial argumentó las mismas razones para las cuatro bajas, infligir los numerales 3 y 10 del artículo 14 de la Ley del Régimen Disciplinario de la Policía Boliviana que prevé la baja definitiva sin perjuicio de una acción penal contra el policía infractor. “Incurrir en actos públicos, deshonrando los símbolos nacionales, la institución o el uniforme policial”, señala el numeral 3 en alusión al corte de la wiphala de las insignias policiales.


El fallo también conmina al acusado a devolver todo el material que le fue asignado, incluido el armamento que le entregaron para desempeñar sus funciones. “Realice la devolución al Departamento de Armamento y Equipo Policial del Comando Departamental de Policía en cumplimiento a la Ley de Control de Armas de Fuego”, señala la última parte de la sentencia.





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