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La Policía reanudó la gasificación en contra de los productores de coca de Yungas que habían empezado su marcha para recuperar su mercado. Esta vez la Policía pretende llegar hasta la sede que alberga a los cocaleros en el hospital de su propiedad, ubicado en la calle 10 de Villa El Carmen. Pero la reacción de la vecindad fue espontánea y, molesta, grita a los uniformados.


Los uniformados utilizan gases a mansalva y balines en contra de los manifestantes, estos responden con cachorros de dinamita que lanzan cada cierto tiempo. Al grito de alerta “tiro, tiro” los policías retroceden y en seguida se escucha la detonación del cachorro de dinamita.


Mientras los vecinos de Villa El Carmen nuevamente salieron a protestar contra la Policía y se sumaron los comerciantes, quienes afirman que no pueden vender nada mientras los alquileres de las tiendas siguen corriendo.


Ese miércoles, una vendedora de legumbres tuvo que abandonar su puesto en plena calle 1 de esta zona porque la cantidad de gases generó una nube que era imposible aguantar. Al menos 450 policías participan de todo el operativo que cuida las instalaciones de Adepcoca.


El pedido de “paciencia” que realizó la Policía fue rebasado por la cantidad de gas que lanzan, lo que provoca la furia de los vecinos. Estos hechos se producen a 1,4 kilómetros de la sede de Adepcoca. La Policía se desplazó unas 10 cuadras arriba para reprimir a los cocaleros y solo ataca la avenida principal.


   

Previo a los ataques de ambos lados, las mujeres cocaleras iniciaron la tarde con rezos, antes de intentar recuperar el edificio donde están las instalaciones de Adepcoca.


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